Ciudad Paraíso

Ciudad Paraíso

Febrero 21, 2015 - 12:00 a.m. Por: Ricardo Villaveces

La renovación de los centros de las ciudades es un sendero por el que han optado muchas de las ciudades más exitosas en el mundo después de etapas muy comunes de deterioro y abandono. La dinámica de este tipo de procesos pueden transformar a la ciudad y convertirse en el dinamizador de todo tipo de beneficios ciudadanos. De manera muy acertada el municipio de Cali a través de la Empresa de Renovación Urbana, Emru, puso en marcha el proyecto ‘Ciudad Paraíso: el centro para todos’ con el propósito de transformar el centro de la capital e intervenir a fondo unas de las zonas mas deprimidas de la ciudad como son las denominadas El Calvario, San Pascual y Sucre. Más de 30 manzanas intervenidas, la Estación Central del MÍO, sede de la Fiscalía, centro comercial, más de 4.000 viviendas, zonas verdes, etc., buscan transformar la ciudad en un ambicioso proyecto de participación pública y privada.Pues bien, algo que se tendrá que convertir en orgullo de la ciudad, en motor de desarrollo de nuevos proyectos y ejemplo para imitar en otras ciudades se encuentra hoy inmerso en una de esas telarañas de burocracia, corrupción, oportunismo, que tantos daños ha hecho al país. El oportunismo de unos, la ingenuidad de otros y, seguramente, corrupción e intereses económicos alrededor de este proceso ha dado lugar a episodios que serían risibles de no ser por el daño que causan. Aprovecharse de comunidades indígenas que han llegado allí como desplazados y que quisieran regresar a sus lugares de origen han llevado a situaciones tan insólitas como pretender que ellos deben ser tratados como si esos predios del centro de la ciudad fueran sus territorios ancestrales y que deberían aplicarse normas de consulta popular, estudios antropológicos y arqueológicos para poder adelantar las obras.Esto y mucho más ha dado lugar a demandas y contrademandas, fallos, revocatorias, y tutelas y, al final, la paralización de un proyecto que debería ser orgullo de la ciudad. Ya no es mucho lo que le queda de gestión a la actual administración, pero sería incomprensible que un alcalde que ha demostrado su capacidad y su amor por la ciudad se dejara ganar la pelea por cuenta de quienes solo buscan sus intereses individuales. El tema debería ser también del interés de la Cámara de Comercio que tiene una larga historia de defensa de los intereses ciudadanos.Después de años de oscuridad Cali viene recuperando su autoestima y vuelve a ser líder en temas urbanos relevantes para el país, como ha venido ocurriendo con el caso del Sistema Integrado de Transporte. Pues bien, aquí tiene otra oportunidad para mostrarle al país que la ciudad vuelve a ser la innovadora de otros tiempos y que puede dar ejemplo, ojalá, para la desvencijada Capital de la República. En un año electoral, un proyecto de este alcance debería convertirse en un propósito de ciudad para que, sin importar quien sea el nuevo alcalde, tenga la prioridad que se requiere para lograr el renacimiento de tan importante sector de la ciudad.

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