Caso para estudiar

Caso para estudiar

Febrero 08, 2014 - 12:00 a.m. Por: Ricardo Villaveces

Se lee por estos días que los astros se han alineado para el café. Qué bueno, noticias positivas para un sector que ha tenido que atravesar tantas dificultades en los últimos tiempos. En alguna medida deben ser los astros los que ayudan pues el importante aumento de los precios internacionales o el repunte de la tasa de cambio dependen de factores ajenos a los productores colombianos. Lo que se está observando en materia de producción, sin embargo, poco tiene que ver con los astros y si mucho con el trabajo conjunto y focalizado que se ha venido adelantando. La caída dramática de la producción que se observó desde fines de la pasada década fue el resultado de la ‘tormenta perfecta’ ocasionada por el envejecimiento de los cafetales, la caída de los precios, la inseguridad, el alto costo de los fertilizantes y, sobre todo, la vulnerabilidad en que había quedado el parque cafetero por su alta dependencia de variedades susceptibles a la roya que en condiciones de ‘La Niña’ agravó la presencia del hongo en grandes áreas de café susceptibles.Lo que se hizo fue un proceso sistemático y muy intenso de renovación de los cafetales y de sustitución de variedades susceptibles por resistentes. Cuando se trata de más de 560.000 productores, con un promedio 1,6 hectáreas por cultivador y donde más del 97 % tiene menos de 5 hectáreas dispersas a lo largo de toda la Colombia andina desde la Sierra Nevada hasta Nariño no es difícil entender la complejidad del reto. Pues bien, el cambio se ha dado y hoy Colombia cuenta la caficultura más joven y tecnificada de su historia con una dependencia cada vez menor de las variedades susceptibles, estructura que comienza a dar sus frutos con cifras de producción como las registradas el año pasado y las que se comienzan a ver en el actual.Tal cambio tiene una sola explicación: la existencia de instituciones que hacen viable la articulación y ejecución de las decisiones de política y la disponibilidad de activos institucionales construidos a lo largo de muchos años que han permitido ir acumulando conocimiento y capacidad de ejecución. Esto tiene que ver con la investigación y el haber podido disponer de variedades apropiadas, de haber podido aprovechar el conocimiento sobre los efectos del cambio climático y poder desarrollar estrategias para adaptarse a estos nuevos escenarios, de contar con un elemento determinante en este proceso como es el Servicio de Extensión Rural Cafetero que con mas de 1.500 técnicos permite llegar a los lugares más recónditos para orientar los cambios y, obviamente, con una Federación que articula todos estos esfuerzos y hace viable la ejecución de importantes políticas gubernamentales como ha sido la de crédito para la renovación de cafetales orientado a los muy pequeños productores.Ahora que se habla de Misión Rural, de Pacto Agrario, de mas recursos para el agro y se hace evidente la necesidad e dar prioridad al campo estudiar el caso cafetero con desprevención y buscando aprovechar las grandes experiencias que ofrece debería ser un tema obligado para todas estas iniciativas.ricavip@gmail.com

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