Cali no se puede equivocar

Octubre 20, 2012 - 12:00 a.m. Por: Ricardo Villaveces

Desde hace tiempo a Cali se le mira con condescendencia, cuando no, con lástima, tanto por los problemas que ha tenido que afrontar, como por lo que ha dejado de hacer. La que fue líder y se le veía como sinónimo de futuro a fines de los 70 y comienzos de los 80, se fue convirtiendo en ejemplo de lo que no se debería hacer. Con todo y eso, su potencial es tan grande y era tanto lo que había logrado, que todavía en muchos campos es evidente la capacidad que presenta. Sin duda el narcotráfico explica parte del problema, pero no fue sólo eso sino que los repetidos errores en la escogencia de sus mandatarios, han contribuido de manera sustancial a la triste historia de la ciudad en las últimas décadas. Cali ha sido uno de los casos donde la elección popular ha tenido un efecto perverso, pues a la ciudad la había distinguido el contar con un importante número de personas preocupadas por ella y con un gran sentido de la responsabilidad social, siempre dispuestos a servirle a su ciudad pero no dispuestos a adelantar campañas políticas, ni las extenuantes jornadas necesarias para obtener los votos que les hubiera permitido liderar a la ciudad.Pues bien, después de mucho tiempo Cali vuelve a ser hoy referente a nivel nacional en un frente crítico para el resto de las capitales como es el del transporte público, tema en el cual superar los atrasos originados en las mafias y el clientelismo que ha caracterizado este asunto es, sin duda, uno de los grandes retos de la Colombia urbana. Sólo con verdadera decisión política y la disposición a gastarse toda la popularidad, es posible sacar adelante un proyecto tan ambicioso y necesario como es el caso de los sistemas integrados de transporte. El alcalde Guerrero ha demostrado su valía y su sentido histórico cuando a sabiendas del costo político que puede suponer, ha decidido sacar adelante esta importante iniciativa. Acertó también escogiendo a Alberto Hadad para liderar este propósito pues él no sólo tiene los conocimientos y la experiencia requeridas, sino que tiene también la actitud y el talante necesarios para superar los obstáculos que se podían prever.Lamentablemente, las mafias que rondan alrededor del tema han mostrado su cara y han llegado a amenazar al Dr Hadad, en tal forma que las propias autoridades le han sugerido abandonar por unos días la ciudad.Eso no puede ocurrir y Cali, sus líderes, sus habitantes, que serán los grandes beneficiados, deben rodear al Alcalde y a su Secretario de Tránsito para que sepan que no están solos y que vale la pena el esfuerzo que vienen haciendo. Hasta ahora y desde afuera se percibe un respaldo un tanto tibio que no está a la altura de las circunstancias. Los caleños tienen que despertar y entender que es mucho lo que está en juego con este caso, y que no pueden ser inferiores al momento que les tocó vivir. No es tiempo para más equivocaciones.

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