Una vida heroica

Agosto 06, 2013 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

Nelson Mandela cumplió 95 años de una larga y pródiga existencia de luchador por los derechos de la raza negra. De la que se convirtió en su más grande líder en el Siglo XX y el comienzo del XXI. Postrado por problemas de salud, el mundo lo reconoce como una de las figuras políticas que más ha contribuido a la igualdad de los derechos de negros y blancos. A los acuerdos que permitieron la convivencia pacífica de las dos razas en Sudáfrica y le facilitaron llegar a la Presidencia.Prisionero por más de 30 años en las duras cárceles de su patria, nunca se inclinó ante el poder de los racistas. Que perdieron el poder. Fue el primer presidente negro -respetado por sus opositores blancos- y nunca persiguió a quienes le hicieron sufrir afrentas, humillaciones, persecución implacable que incluyó a su familia. Negoció acuerdos para la paz de Sudáfrica, y tirios y troyanos terminaron por acatarlo y reconocerlo como líder incuestionable. Negros y blancos compartieron el poder. Fueron ministros y ocuparon altos cargos en la justicia, las relaciones exteriores y la salud y la educación públicas. Político hábil e inteligente, estudió para abogado en medio de la turbulencia interna. Un grupo de dirigentes de piel diferente a la suya reconoció sus calidades de demócrata y líder de la mayoría negra. Pactó con ellos y se logró una paz estable.Tuvo la oportunidad de dialogar con sus rabiosos adversarios, con éxito. Se opuso a las guerrillas que pedían los ultras de su raza. Cuando advirtió que el diálogo no conducía a nada, aprobó la lucha armada contra el régimen. Que se cayó para dar paso a una nueva etapa política que permitió a Mandela ser Presidente. Fue su hora cenital y el reconocimiento universal que le llegó; como justa recompensa, a una vida llena de peligros, prisiones, persecuciones, exclusiones y sinsabores.Su mayor grandeza fue reconocer que por la vía de la guerra los negros de Sudáfrica no lograrían un gobierno estable. Dio -entonces- cautelosos pasos para crear un clima de entendimiento con sectores de blancos dispuestos -como él- a compartir el gobierno y afianzar la paz. Convenció a la reacia comunidad negra de lo positivo de la propuesta y se afianzó como líder nacional. Fueron decisiones políticas que el mundo siguió con interés y que permitieron que Sudáfrica tuviera un gobierno democrático respetado por negros y blancos. Un personaje histórico del mundo contemporáneo, en síntesis.

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