Terrorismo en Noruega

Terrorismo en Noruega

Agosto 02, 2011 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

Noruega es una de las naciones más pacíficas de Europa. Y Oslo, su capital, una encantadora ciudad llena de mágicos rincones; de cultura; de habitantes tranquilos; y cuna de sucesos artísticos de primer orden. Nadie podía suponer que allí fuera a ocurrir el terrible asesinato colectivo, perpetrado por Anders Breivik. Un vecino de la capital del país nórdico que protagonizó a sangre fría y con cinismo pasmoso, una ejecución masiva de 77 personas. Que dejó amargo sabor en su comunidad y asombro doloroso en todo el planeta.El fatídico suceso se emparenta con los peores crímenes en la Alemania de Hitler. La primera impresión que se tiene, es que se trata de un lunático racista. Enemigo a muerte de los musulmanes. Ultra-derechista de rancia estirpe, considera al Islam enemigo al que debe eliminarse a tiros en su patria. Que se ha distinguido por su tradición de paz, su civismo y su perfil democrático. Breivik es un fanático que asesinó con pasmosa tranquilidad y pidió luego le llevaran los medios informativos para ‘explicar’ su monstruosa conducta.Estamos en el Siglo XXI. Que el Sociólogo Brieznski calificó como “un siglo de luces”. La humanidad, a la fecha, registra notables avances en la ciencia, la cultura, las pacíficas relaciones entre las naciones, el respeto por las ideas políticas diversas, o las religiones. En este panorama no se concibe un acto de tan inaudita maldad como el realizado por el tenebroso sujeto: algo anda mal en la sociedad de los países nórdicos. Que siempre se distinguieron como ejemplo de naciones civilizadas, respetuosas de los derechos individuales, ahora en penosa tragedia que sacudió a la humanidad.¿Actúa solo Andrés Behring? No se sabe con certeza si fue ejecutor solitario de la matanza: o si detrás de él hay una organización terrorista que lo impulsó. En los periódicos de Europa se expresó la duda sobre lo uno y lo otro. En todo caso, el salvaje asesinato deja terribles preguntas que atormentan los gobiernos europeos. Unidos al lado de Noruega para hacer meridiana claridad en el episodio. Que hace muchos años no se registraba en el viejo Continente –y menos- en la nación admirable donde ocurrió.¿Se repetirá en Europa un crimen de tan siniestras proporciones? Esa es la pregunta que hoy ronda en la mente de los atribulados habitantes del viejo mundo. Una sociedad opulenta azotada por una descomposición moral que Behring dejó al descubierto.

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