Pensar en grande

Mayo 15, 2012 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

En un mundo globalizado, país que se aisla o dependa en sus relaciones económicas de una nación, más tarde o más temprano, perderá importancia en su desarrollo económico y comercial. La dura competencia por los mercados del mundo obliga a una estrategia de bloques. Como pasa hoy con Estados Unidos, Canadá y las naciones de su esfera de influencia, incluida América Latina. De otro lado están los europeos, unidos en una zona que ha tenido no pocas dificultades. Están los asiáticos que han logrado un desarrollo impresionante, con China a la cabeza. Al punto que el eje del poder universal ya no está solo en manos de Estados Unidos: Lo comparte con Asia que, con celeridad, ha creado su propio polo de poder. En ese sentido, la relación de Colombia con China -afianzada con el viaje del presidente Santos a Beijing- reviste una excepcional importancia y es el comienzo de una ambiciosa etapa en las relaciones internacionales de nuestro país. Que ha tenido en las dos últimas décadas un desarrollo significativo y logrado acuerdos básicos con el país asiático. Como la construcción de un oleoducto gigantesco y una red ferroviaria desde Venezuela que pasaría por buena parte del territorio nacional. Es una obra de proporciones colosales que serviría para la exportación de petróleo a los chinos. Si el proyecto culmina como ha sido diseñado, nuestro país habrá dado un salto enorme en su vida económica. Crecerá su importancia en América del Sur y su presencia en la escena universal, con una obra de proporciones colosales, sería mucho mayor.El proyecto fue objeto de uno de los acuerdos básicos entre Colombia y China, a raíz de la visita del presidente Juan Manuel Santos al gigante asiático. Colombia se decidió a pensar en grande y -con Venezuela- emprendió una empresa de grandes proporciones. China va en camino de superar a Estados Unidos como la primera economía planetaria. Durante la visita de Santos a China se trató sobre las proyecciones del proyecto. Que tiene importancia política muy grande y extendería el mercado colombiano de exportación a una zona de influencia distinta a Estados Unidos. Lograr -como ha ocurrido- una nueva relación comercial con China y el resto de países asiáticos, es paso esencial en la economía y la exportación de nuestros productos básicos.La gestión de Santos en su viaje al Asia, es uno de los resultados más importantes de su mandato presidencial.

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