Muy bien, Presidente

Octubre 01, 2013 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

El señor Ortega está notificado por el presidente Santos. Con claridad, necesaria energía, legítimo vigor, advertencia expresa: Colombia no está dispuesta a entregar, en ninguna circunstancia, nueva parte de su mar y -muchísimo menos- de su territorio. Como lo pretende el Presidente de Nicaragua. Que se ha convertido en el gran perturbador de la paz en América Latina y anda en temeraria tarea de arrebatar soberanía a Colombia, Costa Rica Panamá. Supongo que la réplica de Santos, servirá para aplacar la voracidad de un personaje que tiene poco de estadista. Que le hace daño a Nicaragua, a la que lleva al abismo y compromete en acciones de alto riesgo que es mejor no mencionar.¡Cómo estuvo de bien Santos! Me alegra elogiar su última actitud con el codicioso Presidente. Me sentí orgulloso de tener un mandatario con los pantalones bien puestos. Y me alegró, aun más, observar que Santos rechazó las pretensiones de Ortega en el puente de una fragata nuestra y en aguas que el nicaragüense de Ortega en el puente de una fragata nuestra y en aguas que el nicaragüense codicia. Así, sí. Señor mío. En este asunto de defender nuestra soberanía no puede haber- y no habrá, si por desgracia el delicado asunto no tiene una salida negociada- nada distinto a una actitud, decidida, unánime, resuelta, de defender nuestro país y –de paso- poner fin al delirante expansionismo del equívoco personaje.Se puede estar de acuerdo o no con Santos en ciertos aspectos de su gobierno. Como es mi caso. Pero en esto de rodear al Presidente con una solidaridad activa, fervorosa, ilimitada, en la defensa de intereses legítimos de una nación, no tengo la menor vacilación e invito a todo el que me lea a hacer lo mismo. Colombia ha vivido situaciones muy difíciles que hemos afrontado con dignidad y valor. Pero el intento de comerse –literalmente- mar colombiano, es el despropósito mayor. Desmembrar nuestra nación y establecer una especie de Aduanilla marítima frente a Cartagena, no sólo es una agresión: es una ofensa intolerable al considerarnos país de cuarta que traga entero todos los sapos.Ortega debió notificarse: Colombia –en este asunto vital- está unida en torno a su Presidente. En cualquier circunstancia. Sus fuerzas armadas no vacilarán en preservar nuestro mar, nuestro territorio, si es que Ortega o cualquier otro pretenden vulnerarlo. En esto nadie debe equivocarse…

VER COMENTARIOS
Columnistas