México: vuelve el autoritarismo

Julio 10, 2012 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

Como se volvió costumbre, las pasadas elecciones presidenciales en México dejaron el saldo habitual de compra de votos. Componendas electorales y dinero a raudales para falsificar la voluntad de los electores. Con irregularidades, denunciadas por el candidato de la oposición, Manuel López Obrador, y la prensa independiente. Que no es mucha.México es un gran país con una rica vida intelectual. Que contrasta con la violencia interna por efectos del narcotráfico. Su vecindad con Estados Unidos le ha servido para impulsar su desarrollo y le ha dado audiencia especial con las autoridades norteamericanas, en el tema de las complejas relaciones con América Latina. Pero, también, lo convirtió en estación de tránsito de gran parte de la droga que llega a Norteamérica.El país carga el pesado fardo de la tradicional corrupción en el Estado y estamentos sociales. Que viene desde los tiempos de la fundación de la República. Con generales y políticos de variada gama que se disputaban el poder a tiros, para constituir ‘Repúblicas independientes’ y volverse megamillonarios. Época de violencia; guerra religiosa de ‘los cristeros’ (católicos fervorosos) y los ateos en el Gobierno; y de feroz contienda por la tierra, en manos de una minoría cerrera de latifundistas.La vida democrática ha mejorado con lentitud en la patria de Juárez. Con dificultad, la Nación ha logrado mantener una democracia que deja mucho que desear, afectada por el clientelismo al más alto nivel. Al punto que los candidatos a la Presidencia -que siempre ganaban- eran escogidos a dedo por el Presidente de turno y la voluntad del cenáculo del PRI, el gran elector. Por décadas, el Partido Revolucionario Institucional se mantuvo imbatible.El PRI volvió al poder en la pasada elección presidencial. Pródiga en irregularidades denunciadas por López Obrador, candidato de oposición. Esa es la imagen negativa del México afectado por décadas de corrupción y saqueo del Estado; opuesta al otro México: una nación en pleno desarrollo y con rica vida cultural y artística. Con ilustres escritores, pintores y artistas, entre quienes sobresale Octavio Paz.El regreso del PRI al gobierno deja un gran interrogante: ¿Los modestos avances democráticos serán borrados por un dudoso Partido que ha vuelto con el ánimo de restaurar el imperio que manejó por setenta años? ¿El pueblo mexicano permitirá que eso ocurra, como sucedió en el pasado?

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