Los inteligentes del Barcelona

Los inteligentes del Barcelona

Marzo 15, 2016 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

La inteligencia también aparece en el fútbol. Es factor importante para que un equipo juegue con originalidad, talento y eficacia. Y -lo más importante- asombre y divierta a los embelesados espectadores. Se le gana al contrario con el examen de su táctica de juego, su disposición psicológica frente a los contrarios, y el orden mental que aplique para dominar el partido. Es decir: no se juega solo con los pies: se hace con la inteligencia. Que se aplica para descifrar el lenguaje futbolístico del oponente y los mecanismos ofensivos y defensivos para ganarle.Un equipo sin inteligencia, aspecto en el cual tienen un papel fundamental el entrenador y los jugadores que ejecutan su mensaje, está cojo, plano, sin sorpresas. Que -como el penal de Messi y Suárez- son regalo y gozo para el espectador y claro fruto del talento.El examen del equipo contrario y su disposición anímica son indispensables para ganar. Esa radiografía, cuando se hace bien, produce óptimos resultados. En el fútbol hay equipos -como el Barcelona del Emperador Messi- que son verdaderos expertos en escrutar la intención psicológica del adversario; su capacidad para imponer dominio en la cancha y arrinconar al adversario. Abrumado no solo por el impecable manejo del balón, sino por la capacidad psicológica para dominar el contrario.Los inteligentes del Barza, son temibles por su talento estratégico, como por su capacidad para las maravillas que ejecutan en las canchas. Las reuniones previas a los partidos que disputan, son despliegue intelectual de examen de las virtudes y defectos del contario. Sus directores técnicos arman antes de llegar al estadio una estrategia más allá de lo deportivo: es fulminante ofensiva mental que -por lo general- sorprende al oponente, lo desconcierta y al final lo vence. Ese esquema aplica para el propio conjunto. Son largas las horas de evaluación interna del momento que vive el poderoso equipo y la mejor actitud de sus jugadores para interpretar esa sinfonía a que nos tiene acostumbrados y lo hace el mejor del mundo, por el buen manejo del esquema interno. Ese recurso tan eficaz de armonizar lo material con la receta intelectual, le ha dado al Barcelona muchos triunfos y su posición altísima en el mundo del fútbol. Por su sabiduría para reducir la capacidad de sus adversarios a base de talento, para sorprenderlos. Ser -en mi opinión- el mejor equipo del mundo, es una distinción imponderable.

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