Los dueños del mundo

Los dueños del mundo

Enero 25, 2011 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

Según el Hsbc -el banco privado más poderoso del mundo-, en 40 años China habrá desplazado a Estados Unidos del primer puesto en las cinco economías más grandes del planeta. Norteamérica descendería al segundo lugar; India, sería tercero; Japón, cuarto; y Alemania, quinto. Esos cinco países tendrían enorme influencia en el destino de la humanidad y es razonable pensar que, antes de agredirse, se repartirán el liderazgo en paz y en una especie de sindicato de potencias sin rival en el mundo futuro.Estados Unidos no sale bien librado de ese informe del Hsbc, de rancia estirpe capitalista. Aún no ha terminado de superar una crisis seria de su economía, reflejo de la que se vivió en todo el mundo. Después de un largo reinado como potencia hegemónica, ser superado en cuatro décadas por China no es mínima cosa. Pocas veces una nación acumuló tanto poder político, económico y militar, como EE.UU. Su papel en la historia es imborrable. Su participación fue decisiva en la lucha contra Hitler. O en contener la amenaza japonesa en el Pacífico. En esas dos etapas críticas para la libertad, fue faro de esperanza y una arrolladora fuerza militar que derrotó a Japón y Alemania.No están muy claras las causas del declive de la sociedad norteamericana, después de tanto poder. El hecho es que Europa surgió como un bloque independiente y unido en el mundo democrático, con alta capacidad de influir en los destinos de la humanidad y con ideas propias que no siempre coinciden con las de Estados Unidos. Con fuerza suficiente para entenderse con China y los asiáticos –en especial con Japón- en términos de igualdad y mutuo respeto. Al tiempo, Norteamérica se estancó en su economía y perdió influencia como la “policía del planeta”. Es evidente que aún tiene un papel substancial en el proceso de la humanidad, pero no tan grande como lo fue en el pasado. Esto no es cuento de antiimperialistas profesionales. Analistas norteamericanos como Lester Torow, coinciden en ese juicio y señalan que EE.UU. ya no es único dueño del poder mundial. Que estará en manos de las cinco potencias citadas. Incluida China que ha alcanzado altos niveles de desarrollo y está en el discreto plan de emular con Estados Unidos por el primer puesto en la economía.La hegemonía norteamericana es cosa del pasado con sus aciertos y errores. Hoy la política universal es manejada, con mayor amplitud democrática, por esas cinco naciones que prefieren hacerlo en paz. Algo que ojalá se mantenga en todo el siglo que vivimos.

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