La segunda economía mundial

Agosto 24, 2010 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

El Banco Mundial confirmó a la República Popular China como la segunda economía del mundo. En franco ascenso para disputar a Estados Unidos el primer lugar por su acelerado desarrollo, su importancia política creciente, su original sistema que incluye medidas socialistas, capitalistas, y otras que no son ni lo uno ni lo otro. Pero que le han dado resultado.China mantiene activa relación comercial con Estados Unidos. Las dos potencias han llegado a una especie de acuerdo para no estorbarse demasiado, respetar sus esferas de influencia, mantener una relación comercial de alto nivel y no caer en enfrentamientos militares. Es el efecto de la diplomacia del miedo entre dos naciones armadas hasta los dientes con artefactos nucleares y ejércitos que son los más numerosos y eficaces del planeta.Napoleón afirmó en alguna ocasión: “Cuando China despierte, el mundo temblará”. Se equivocó el general francés: eso ya ocurrió y la Nación asiática no corrió a atacar a nadie. Ni a imponer su sistema que tiene de agua y de pescado. O dedicarse -como lo hicieron los soviéticos- a fomentar su fallida revolución que se derrumbó con el socialismo.China, el segundo gigante mundial, no debe preocupar a nadie. Han pasado más de 50 años de existencia de esa nación que se declara “socialista con peculiaridades chinas” y adoptó una política de paz que le ganó un sitio respetable. La originalidad de su desarrollo es sencillamente asombrosa. El salto espectacular de país atrasado a una etapa de vertiginoso crecimiento es -sin duda- el fenómeno político y social más relevante de finales del siglo pasado y los comienzos del actual. La intrigante mezcla de capitalismo - comunismo, le dio resultado y liquidó el esquema socialista clásico que fracasó en Rusia.Dos caras de la moneda: la estruendosa caída de la Unión Soviética y los países que copiaron su modelo. Y la exitosa presencia de China en el escenario universal. Que emula con Norteamérica, es el país más importante de Asia y tiene voz clave en los foros mundiales. América Latina ocupa un sitio muy importante en la agenda de los líderes chinos. Colombia debe estrechar sus incipientes vínculos con Beijing. Que a nadie exige afinidad ideológica. Su gobierno está muy interesado en establecer nuevos acuerdos económicos y comerciales con Latinoamérica. Algo que debe aprovechar el nuevo gobierno.

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