Juego mortal

Juego mortal

Julio 29, 2014 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

Después de la tragedia causada por el misil lanzado por los separatistas prorrusos de Ucrania, contra un inerme avión comercial de Malasia, otro incidente viene a sumarse al peligro creciente de una escalada de nuevos episodios que podrían terminar en una tercera guerra mundial. Soplan vientos de terror y violencia y los llamados “enfrentamientos menores”. A ciencia y paciencia de Naciones unidas (ONU). Un organismo gigante que debería cerrarse por inútil, costoso en grado sumo, de manifiesta ineficacia en la solución de los frecuentes -e inquietantes- enfrentamientos entre naciones. Que recuerdan los letales episodios que dieron origen en la pasada guerra mundial, que causó millones de víctimas.Es un juego mortal que se sabe cómo se inicia, pero no cómo termina. Ocurre en un mundo globalizado, manejado por grandes ‘padrinos’ (Estados Unidos, China, Rusia, Alemania y otras naciones) que no cederán su poder e influencia y están dotadas de armamento nuclear intimidante. La vía de la negociación, del diálogo civilizado para solucionar diferendos y mantener la convivencia, se ha debilitado. El uso monstruoso de las nuevas armas de destrucción masiva, se utiliza como amenaza determinante. El país grande, poderoso, con ejércitos bien entrenados y ese poder odioso y terrible que se deriva de poseer ese tipo de armas que pueden acabar la civilización, aplasta a las naciones más débiles. Impone su ley, arrasa con los derechos sagrados del mundo en desarrollo. Es una especie de ley de la selva internacional, plaga mayor en el sigo XXI.Los líderes máximos de los dos grandes bloques dueños del poder, viven en el plan de adjudicarse supuestas, o reales, acciones en contra de la paz. Norteamérica y Rusia mantienen lánguida relación que se debilita con irresponsable velocidad. Estados Unidos y China, son colosos -con armas nucleares- que se gruñen a diario por Taiwán. Una especie de protectorado de Occidente, que China socialista no dejará jamás que se independice -como busca EE.UU.- y que para evitarlo, está dispuesta a utilizar sus tropas. Y así, otras situaciones que el espacio impide enumerar.Pasan de 800 los muertos por las batallas entre israelíes y palestinos en la franja de Gaza. Dos naciones que llevan años de exterminarse. Hamas lanza cohetes, Israel envía sus tropas de elite al combate y el mundo mira la situación con cierta indiferencia. La sociedad mundial no reacciona como debiera. Cada quien se refugia en sus fronteras y que siga el carnaval de la muerte.

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