‘Fora Dilma’

Junio 21, 2016 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

Esta fue la última columna escrita por Ramiro Andrade Terán, quien durante una década publicó su opinión en estas páginas. El País presenta sus condolencias a la familia de nuestro ilustre columnista. ***Le corresponde al Senado de Brasil resolver el juicio contra la presidenta Dilma Rousseff. Que con el resultado de los diputados que votaron porque se realice, dejó a Dilma en capilla de un hecho que le sería desfavorable. La señora Rousseff está en la cuerda floja; con la mitad de sus compatriotas en la oposición a su liviano gobierno. Y un congreso sin mayoría, donde algunos parlamentarios que la apoyaban se han retirado de la coalición en el poder. ‘Fora Dilma’ parece el final del agitado proceso político y social que vive hoy la nación más importante de América Latina, asediada por una turbulencia política muy severa.Un proceso negativo en alto grado de su economía, y la ausencia de liderazgo político –capaz y fuerte- que tenga fuerza suficiente para remediar el caos que vive el vecino y que no es -como escriben algunos- un problema político y social transitorio. Es, nada más y nada menos, que el fracaso de 17 años de vigencia de las ideas de Lula Da Silva, quien fuera líder de Brasil y de gobiernos de esa tendencia. Crisis total y no parcial. Con componentes deletéreos como la corrupción rampante, en la gigante petrolera Petrobras y otras de similar importancia. Para Colombia todo este drama que sacude a Brasil y le hizo la maleta a la presidente, tiene repercusiones. Muy malas, por supuesto.Con la caída de Dilma, la izquierda latinoamericana sufre un rudo golpe. Parecía que la izquierda era la ganadora en la escena latinoamericana. Con lo que pasa en la tierra de Lula Da Silva, en Argentina y otros países de la región, esa izquierda se desplomó sin atenuantes. Flojo examen pasaron los que llegaron al gobierno a su nombre. Su fracaso fue tan grande como una catedral. Y quienes hemos simpatizado con esa izquierda democrática, que nada tiene que ver con el comunismo, tenemos hoy la penosa impresión que esa oportunidad histórica fue despilfarrada y afectada por la corrupción.Un grave daño para América Latina que -por razones diversas pero muy negativa- le ha dicho no a esa fórmula que parecía ganar la vieja contienda a la derecha. Nos hemos quedado, afectados por el gigantesco fracaso, mirando la luna de Valencia. En babia, y con la certeza que no veremos de nuevo oportunidad semejante de escribir la historia continental.

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