Fin del ‘Patio Trasero’

Junio 18, 2013 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

América Latina -con un sorprendente y rápido desarrollo- dejó de ser el ‘patio trasero’ de Estados Unidos. Y consolidará aún más esa posición política y económica, si continúa en su progresivo avance de integración; su autonomía para tomar su propio camino en el concierto universal; el afianzamiento de la democracia en todo el Continente, con la excepción de Cuba; y el notable entendimiento de una generación de presidentes partidarios de la unidad continental. Los sistemas de gobierno de naciones agrupadas en bloques, les dan mayor fuerza decisoria en materia política, y permiten negociar en mejores condiciones que la tradicional dependencia de una sola potencia: Estados Unidos.Ahora, la voz de Latinoamérica se oye en Europa Unida y -en buen principio- en Asia. Que se ha constituido, con China y Japón a la cabeza, en uno de los bloques más importantes en materia de intercambio comercial y alta tecnología. Los indicativos económicos de América Latina son bastantes buenos. Una publicación tan objetiva como el ‘London Times’, señaló en un estudio reciente que nuestro continente “ha logrado avances en su desarrollo”, ha disminuido la tradicional y altísima desocupación; afianzó la democracia como su única forma de gobierno -con la excepción ya citada-; y entró en el franco proceso de actuar en los organismos internacionales en un bloque fuerte y unido en políticas claves para avanzar en el complejo mundo del Siglo XXI.La relación con los Estados Unidos ha tomado un nuevo giro. Brasil es un interlocutor de primera línea y tiene una política amistosa pero independiente, de la primera potencia militar del planeta. A diferencia de México que ligó su proceso de desarrollo con su vecino Estados Unidos, Brasil tiene una práctica más universal en su política de crecimiento y ha logrado acceso a los exclusivos círculos de poder del planeta. Es un candidato ideal para presentar los intereses de la región.México -otro gran país- tendrá que redefinir su política de integración con América del Sur. Que hoy es distante. Los mexicanos tienen un acuerdo muy estrecho con su vecino, Estados Unidos. Su interés alcanza algunas naciones de América Central y pare de contar. Una integración real de México con Suramérica esta lejos de la política internacional de esa nación. América Latina ha levantado la cabeza y ya tiene un sitio bien ganado en el agitado escenario del Siglo XXI.

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