Estímulo concreto

Agosto 14, 2012 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

Cuando se trabaja con seriedad, constancia y una razonable dosis de optimismo se logran los objetivos. Eso quedó demostrado con el espectacular resultado para Colombia en los Juegos Olímpicos de Londres. Con el oro para Mariana Pajón y el bronce para Carlos Mario Oquendo, se rubricó una espléndida jornada que puso a nuestro país en las ligas mayores. Y no de cualquier manera: lo hizo con visible capacidad, inteligencia deportiva, magnífico estilo y mucho amor por la camiseta. En Londres, actuó una Colombia distinta a la resignada y abúlica de otros días y se comprobó que, cuando se trabaja bien en la preparación, los resultados son positivos.Ni en el deporte, ni en otras actividades de importancia nacional, se debe abandonar al Estado y los organismos que se ocupan de un asunto tan complejo. Si algo necesita un vigoroso apoyo, es la tarea de nuestros deportistas que han vivido etapas de abandono, solitarios, en una lucha admirable hasta llegar al reconocimiento.En este país se abrió paso la teoría que solamente al Gobierno le corresponde la solución de problemas básicos, como la confrontación armada, el narcotráfico o la corrupción. Nada más equivocado. Sin el concurso decidido de la sociedad, ninguna nación logra resolver asuntos de semejante calibre. Dejar solo a un gobierno -sin apoyarlo o hacerle oposición- es debilitarlo a corto plazo. El ciudadano tiene la obligación de colaborar en los grandes propósitos nacionales o, si lo prefiere, hacer oposición democrática. En medio de la racha de noticias trágicas, lo ocurrido con nuestros atletas en Londres fue una lección de lo que se logra cuando se mantienen un trabajo constante con la ayuda de organizaciones privadas. Y, por supuesto, de los millones de colombianos que podemos descansar por algún tiempo de nuestras desgracias habituales. En ese sentido, lo ocurrido con Pajón y Oquendo, fue una pausa de alegría y esperanza. Es mucho lo que queda por hacer para el estímulo de nuestros deportistas. Que hacen un gran esfuerzo para librar la Nación de la mala fama de la violencia y el narcotráfico.A las personas que le otorgan al país distinciones y honores tan notables, habría que agradecer su valioso esfuerzo con acciones concretas de nuestros compatriotas. Quedarse en el discurso de ocasión de las autoridades mayores, la medalla y la fiesta local, no basta. Ya es hora de pensar en otro tipo de estímulos para ellas y sus familias.

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