El milagro económico

El milagro económico

Enero 03, 2012 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

Al finalizar el año el crecimiento de la economía llegó el 5,6 por ciento. Una cifra muy alta en América Latina y –para el caso de Colombia –muy apreciable, si se tiene en cuenta que estamos afectados por tres plagas letales: la guerra interna, el narcotráfico y la corrupción. Que se extiende a todos los niveles. ¿Qué hubiera ocurrido si no tuviéramos esos problemas? Sencillo: hoy seríamos la nación con mayor crecimiento en Latinoamérica.El desarrollo interno en el 2011 superó todo cálculo. Nadie lo vaticinó. Las cifras de inflación y desempleo mejoraron. El sector industrial tuvo un buen desempeño. Y así ocurrió en otros renglones. Colombia creció bien y rápido. El Departamento Nacional de Estadísticas, Dane, informó que “el último trimestre del 2011 registró el desarrollo más rápido de los últimos 4 años”. Una sorpresa para el Gobierno y los economistas, aún más significativa por ocurrir en momentos de turbulencias financieras en Europa y Estados Unidos. La globalización es un fenómeno político que tiene mucho que ver con la economía y –en especial- con el desarrollo de los países del tercer mundo. Estados Unidos y China, son líderes del desarrollo mundial. Lo que hagan, o dejen de hacer, incide de manera notable en el proceso económico del planeta. La economía marcha bien. Pero los problemas de violencia interna, la larga y absurda guerra que tanto daño le hace a la nación, está allí. Se mantienen a pesar de los golpes a la guerrilla y la muerte de Alfonso Cano. Nuestro país ha crecido en medio de una situación mundial poco favorable. Ese es otro buen manejo del presidente Santos. Él conoce bien el problema económico, la situación cafetera que vivió en Londrés, y tiene claridad sobre los principales asuntos internos. La Nación está en buenas manos. El equipo económico, con el Ministro de Hacienda a la cabeza, es de primera línea.El futuro de la economía será notable en el 2012 y avanzará el desarrollo de un país que –a pesar del inmenso lastre de la confrontación armada –crecerá bien. Sería de enorme importancia que en el año que comienza, la Nación entera se comprometiera en un proceso irreversible de pacificación. De lograrla, el avance en el conjunto regional sería sencillamente asombroso. Esa es una política vital que debe adelantarse con decisión y apoyo total de todos los sectores. El gran “propósito nacional” del que tanto se habla y poco se practica.

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