El gran paso a la paz

El gran paso a la paz

Febrero 01, 2011 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

Hu Jintao, el poderoso presidente de China. Un político de la nueva ola del “socialismo con peculiaridades chinas”. Hábil negociador, amigo del acuerdo y la paz, representa muy bien el nuevo estilo de la dirigencia de su nación. Viajó a Estados Unidos para sellar con el presidente Barack Obama -líder del entendimiento pleno con China- la histórica relación amistosa actual, de los países más poderosos de la tierra. Es el más grande suceso político en la historia de sus poderosas naciones. Y un hecho clave para la paz mundial que abre camino de tranquilidad y esperanza en el futuro de la humanidad.Norteamericanos y chinos escogieron el camino de una paz duradera, consistente y seria, en el Siglo XXI. Con las implicaciones que eso tiene. Hemos entrado en una especie de siglo de luces y los pontífices de la guerra y el armamentismo han recibido un duro golpe.Los dirigentes chinos inventaron el “socialismo con peculiaridades chinas”. En esencia, algo bien distinto del comunismo clásico de la Unión Soviética. Que se desplomó con esa nación y el fracaso de su experiencia política, económica y social. Los chinos revisaron al socialismo clásico, advirtieron sus múltiples errores, y adoptaron una línea autónoma. Y no de cualquier manera: de fondo y forma. Acabaron con la obligación de ser miembro del Partido Comunista para ocupar cargos importantes. Se buscó la capacidad y no el carnet del partido, como ocurría con los rusos. Se comprometieron en una exitosa apertura al exterior, modificaron la obsoleta estructura de la producción y afrontaron con realismo el viejo problema agrícola.Hicieron eso -y mucho más- con la idea central de Deng Xiaoping de “avanzar pisando las piedras”. De no copiar, romper con el esquema clásico partidista y separar al aparato partidista ineficaz de la dirección de la economía. Los resultados están a la vista. Hoy son la segunda economía del planeta. Y aspiran a ser la primera en pocos años.Cambió, también, la política internacional. China se abrió a Occidente. Llegó a un entendimiento con Estados Unidos. Fortaleció sus relaciones con Europa y admitió la inversión extranjera. El viaje de Hu Jintao para entrevistarse con el presidente Obama, es uno de los sucesos de mayor relieve para el entendimiento mundial. Obama es el otro gran líder del histórico momento, con una importancia similar a la que tuvo Kennedy. Estados Unidos y China -si los acuerdos perduran como todo parece indicarlo- pasarán a la historia como los grandes protagonistas de una nueva era de convivencia pacífica universal.

VER COMENTARIOS
Columnistas