Drogas: nueva estrategia

Drogas: nueva estrategia

Febrero 11, 2014 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

¿Se pude ganar la guerra contra las drogas?No. Así piensa un experto como Ethan Nadelmann, director de la ‘Alianza para las Políticas sobre las drogas en Estados Unidos’. Es radical: “La guerra contra las drogas está perdida”, afirmó en reportaje para el Times, de Londres. Otros reputados especialistas en la materia piensan que los métodos para combatir el flagelo demostraron su ineficacia. Para acabar con la producción, el tráfico y el consumo de alucinógenos, se han intentado toda suerte de medidas internacionales, con un resultado claro: el fracaso. La ONU tomó en 1998 cartas en el asunto y anunció que para el año 2008: “Estaría eliminando el cultivo de hoja de coca, marihuana y adormidera”. Resultado: un nuevo fracaso. El gigantesco negocio sigue hoy viento en popa; es una dañina realidad que se extiende por el mundo; manejado por las mafias cualificadas, poderosas, bien conectadas con altas autoridades gubernamentales; que compran la tolerancia de las autoridades y saben a quién deben pagarle para mantenerse a salvo. El opio y la cocaína se han traficado desde tiempos inmemorables. Inglaterra llevó las drogas al Asia y otros países occidentales fueron emporios de su propagación. Que ha continuado hasta nuestra época y antes de acabar, se ha tecnificado. Los alucinógenos son en la actualidad “más puros y baratos”, según el mismo Nadelmann y están al alcance de bastante gente. Muchos de ellos se convierten en adictos que roban y matan para obtenerlos. En Europa, la alta clase social usaba cocaína; mientras la marihuana era consumo más popular. En fin: hay drogas para todos los gustos y bolsillos. Esa es otra razón que aumenta la complejidad de acabar con un producto que causa grave daño físico y social. En Occidente avanza el consumo y la represión no ha tenido resultados especificados. Muchos gobiernos están infectados de ‘padrinos’ de los narcos. Igual pasa con parlamentos y otros sectores de poder. Las sumas que se mueven para comprar autoridades, son inmensas y puntuales, como lo corroboran los expertos. El consumo avanza con celeridad. En Norteamérica, “The New York times” señaló: “el uso de alucinógenos es más grande en nuestro país que en Europa”. No hay duda que es necesaria una nueva estrategia contra las drogas ilícitas que vulnere -de verdad- a los jerarcas del narcotráfico. Copiar lo que hacen en EE.UU., es una conducta equivocada. Como se afirma en un informe de ‘Foreing Policy’: “Buscar en Estados Unidos un modelo antidroga, es como fijarse en la Sudáfrica del ‘Apartheid’ para lidiar con la cuestión racial”. En Europa se estudia una nueva forma de erradicar un delito de tan magnas proporciones. -Habrá que esperar sus resultados-.

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