Discriminación odiosa

Diciembre 16, 2014 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

Los jubilados aportan un 12 por ciento de su mesada al Tesoro Público. El resto de la población laboral activa, solo contribuye con un 4 por ciento. Esa contribución cuatro veces mayor es discriminación odiosa, inaceptable, “Eso equivale –escribió Antonio de Roux– a quitar a los jubilados un mes de pago cada año. Un asunto inadmisible frente al sentido común”. El presidente Santos anotó sobre el mismo problema: “Sé que es anhelo de todos los pensionados que se reduzca su contribución a la salud. Hay un proyecto de ley en ese sentido en el Congreso y cuenta con mi apoyo”. El nuevo Vicepresidente, Germán Vargas Lleras, condenó el desafuero: “No puede ser -expresó- que cualquier trabajador esté cotizando, en materia de salud, el 4 por ciento; y los jubilados el doce por ciento, cuando no tienen ingresos diferentes, por lo que vamos a unificar el régimen …”Esa justa medida puede quedarse en buenas intenciones. Está “empantanada” en el Congreso y así puede durar un año, dos, cinco, diez, o veinte. El gobierno podría retirar el proyecto y el Presidente producir un Decreto sobre el punto, si eso es viable desde el punto de vista jurídico. Si Santos hiciera esa ayuda, recibiría miles de agradecimientos y un tesoro bien protegido de votos de los beneficiados.Las injusticias contra los pensionados suelen presentarse por falta de voluntad para defender sus derechos. “Tragan entero”. Es negligencia, que no se justifica, recibir sin protesta actos lesivos de sus legítimos intereses. El número de jubilados es inmenso. Unidos, serían invencibles y respetados. Lo que no puede ocurrir es que se conviertan en muebles viejos que se tiran a cualquier desván. ¿Sería útil una acción colectiva para que impulsen y resuelvan los asuntos que les conciernen? Sí, no solo útil: necesario. Resignarse a lo que venga, admitir sin protesta que se violen derechos adquiridos como los citados en la Sentencia C-258 de la Corte Constitucional, es cobardía imperdonable. Hay que defender a personas de edad avanzada, de autoridades que tienen la malvada tendencia a desconocer lo que la ley les otorga; o a discriminarlos y tratarlos con desprecio.Como se pidió en la nota aludida: “Los pensionados deben despertar, manifestarse, actuar en defensa de sus derechos, pedir respeto. No pueden seguir padeciendo un sistema que atenta contra sus derechos”. Sabia recomendación que hay que poner en práctica. “La unión hace la fuerza”, reza una sentencia que los jubilados deberían aplicar si negligencia culpable.

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