Con Santos vamos bien

Con Santos vamos bien

Octubre 30, 2012 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

Colombia va bien con Santos que ha mostrado ser un buen presidente, efectivo, enérgico, con visión de futuro, e ideas claras sobre los grandes problemas nacionales y las medidas más acertadas para solucionarlos.Tenemos un buen capitán en un mar tormentoso, que dice y hace, y ha logrado el apoyo de una visible mayoría que se identifica con su gestión de Gobierno. Por supuesto, no se ha resuelto en forma definitiva la confrontación armada que azota el país desde hace 50 años, pero es evidente que el Estado ha logrado victorias importantes.Colombia ocupa un sitio entre los países con mayor progreso de América Latina. Tiene una posición geográfica privilegiada para constituirse en un polo de desarrollo comercial de alto nivel en Latinoamérica. En los últimos años, a pesar de la mancha de la guerra interna que tanto daño hace, nuestra Nación ha sido favorecida con un gran volumen de inversión extranjera. Numerosas empresas se han establecido -según el Dane- y el sector financiero se ha fortalecido con la presencia de los chilenos. En este proceso hay que destacar la política del gobierno de Santos, de puertas abiertas y condiciones favorables para que la inversión del exterior fluya y se fortalezca la economía.Santos y el buen equipo económico que ha conformado, le han dado un giro radical al desarrollo, con inversiones que vienen en nivel apreciable, a pesar de la confrontación armada. ¿Qué hubiera pasado si este funesto episodio no hubiera ocurrido? No sería aventurado afirmar que Colombia -en términos comparativos- estaría a la cabeza del desarrollo regional. El daño causado por esa desgracia que completará 50 años, lesiona la posición internacional que podría ser mejor si no tuviéramos la situación de guerra no declarada.La Nación no puede seguir resignada frente al conflicto. En algún momento -y que el día esté cercano– algún Gobierno se comprometerá con acciones concretas y eficaces para terminar, por la vía de un diálogo eficaz, con un drama violento que tanto nos afecta. “No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista”. Para que la paz vuelva, se necesita apoyo integral al presidente Santos, un vigoroso movimiento nacional de apoyo a una paz negociada con la ayuda de Latinoamérica y las naciones europeas y asiáticas que tienen vínculos con nosotros. Lo que no puede seguir, es la pasividad frente a la lucha interna que nos afecta a todos.

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