Compromiso con la paz

Compromiso con la paz

Junio 21, 2010 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

Con una votación de más de nueve millones de votos (superó a su contendor Mockus por contundentes 5.420.000 sufragios) el nuevo presidente Juan Manuel Santos logró un nítido triunfo personal y político y -al mismo tiempo- adquirió un compromiso solemne con la paz de Colombia. Que fue un tema del que se habló poco en el pasado debate y es el problema nacional que más interesa a los ciudadanos. El país lleva décadas sufriendo la desgracia de una guerra civil no declarada; de conversaciones que resultaron inútiles; y de variados esfuerzos por terminar con el sangriento conflicto, sin llegar a un resultado positivo.Estamos en un momento nacional que debe aprovecharse. Santos obtuvo una votación excepcional en nuestra historia. No fueron sólo votos de conservadores y liberales: la masa abstencionista también se movió y le aportó una votación importante. Logró llegar a la Presidencia como quería: sin el signo y el compromiso burocrático con partidos distintos al suyo, la U. Eso le da margen para moverse con independencia en el Gobierno, sin la habitual presión por la burocracia que suele quitar el sueño a los jefes de Estado. Con semejante votación, es claro que representa la inmensa voluntad de la Nación y diversas tendencias. Eso será tenido en cuenta por los jefes de la guerrilla.Hay quienes critican a Santos y lo consideran poco idóneo para gestiones de paz por ser un ‘duro’. Grave error: la paz no se logra entre señoritas tomando té. Es un objetivo de combatientes -con poder y energía en uno y otro bando que han terminado por admitir la inutilidad de la matanza-. Juan Manuel conoce muy bien el espinoso asunto que manejó en el Ministerio de Defensa. Tiene carácter y astucia para negociar. Está en su cuarto de hora. Sabe que la gente lo eligió para que fuera también intérprete de ese clamor público por el fin de una tragedia que lleva cinco décadas sin resolverse.Para lograrlo se necesita conocimiento. Algo que no ocurrió con Mockus. Ignorante en asuntos básicos; indeciso y ausente. Al contrario, Santos exhibió conocimiento de los problemas vitales del país y, en particular, sobre la pacificación de una Nación que ha batido el récord en su sangriento enfrentamiento. El apoyo recibido en su campaña debe tener una respuesta concreta: trabajar por la pacificación de su perturbado país. Si lo logra tendrá un altísimo sitio en la historia colombiana y un alto reconocimiento en América Latina y la comunidad mundial.

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