China: Relevo político

Noviembre 20, 2012 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

Xi Jinqpinq, de cincuenta años (para los chinos una persona muy joven) fue designado en el 18 Congreso del Partido Comunista chino, celebrado en Pekín, como nuevo presidente de la República y –además- como secretario general del Partido Comunista Chino, P.C.Ch. Jinqpinq es, ahora, el hombre más poderoso de su país y cuenta con el respaldo de las Fuerzas Armadas. Que son claves en este tipo de sucesos políticos.La ‘nueva guardia’ de los comunistas chinos llegó al poder. Los partidarios de la apertura china al mundo occidental y de mantener una relación amistosa con Estados Unidos, están satisfechos. En general, lo ocurrido es el triunfo de una generación joven, con ideas políticas claras de mantener la apertura y estimular la relación económica y comercial con las grandes potencias de Occidente. Que sirva para obtener tecnología de punta que estimule el desarrollo.En el 18 Congreso –que reunió la crema de los dirigentes del inmenso país- se aprobó la política de mantener la dictadura de un partido único (el P.C.Ch.) y la apertura económica a nivel mundial que le ha dado a los chinos un buen resultado. El Congreso –que es el organismo más importante para valorar los resultados de la Nación –le dio aprobación la línea aperturista actual. Al tiempo que mantuvo la no intervención en la política interna de otras naciones. Algo que ha dado excelentes resultados a China. Y a los países que mantienen relaciones con la potencia asiática. Se aprobó la política económica de permitir que se instalen grandes consorcios extranjeros. Eso facilita obtener la tecnología que los chinos necesitan con urgencia.Es un hecho real que la política y la economía ya no estarán en manos de un cenáculo de ancianos ortodoxos. Han sido remplazados por una joven línea de dirigentes vestidos por sastres londinenses, que hablan dos o tres idiomas, y no ocultan que están en la tarea de llevar a su nación al más alto nivel. No son dos o tres, son miles. Regados en las cinco ciudades más importantes y, en su mayoría, con una discreta tarjeta que los acredita como militantes del poderoso P.C.Ch.Se está cumpliendo el relevo generacional. Y lo propio ocurre con el político. Sus principales protagonistas se empeñan en afirmar que su dictatorial sistema es para uso exclusivo de los chinos y que respetan la autonomía de otros países para darse el gobierno que quieran. Ojalá esa sabia norma se mantenga para siempre.

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