Capriles, sorprendente

Capriles, sorprendente

Febrero 28, 2012 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

Avanza con viento favorable la candidatura de Henrique Capriles en Venezuela. Se ha visto favorecida por factores que tienen que ver con la precaria situación económica del vecino. Que no ha tenido un buen manejo por el gobierno del presidente Chávez. Algo difícil de entender en una nación que tiene enormes reservas de petróleo: el ‘oro negro’ que Chávez reparte a precios ínfimos entre las naciones que integran el bloque chavista.Hay factores que benefician la candidatura de Capriles. La inflación: una de las tres más altas en América Latina; la inseguridad, que se manifiesta en Caracas y otras ciudades intermedias; el desempleo, que llega a cifras altísimas; y el manejo que Chávez le ha dado a la gran riqueza nacional: el petróleo. A eso hay que agregar la tendencia autoritaria y belicosa del Presidente de los venezolanos.Con Nicaragua, Ecuador y Bolivia, Chávez ha conformado un bloque de países ‘Socialistas del Siglo XXI’. No se sabe bien en qué consiste ese coctel de marxismo-populismo-antiimperialismo y socialismo trasnochado. Ese supuesto ‘socialismo’ está regado por la marea de petróleo y el dinero que Venezuela recibe por la venta del crudo. Socialismo que tiene jefe único: el propio Chávez. A quien obsesiona la figura de Bolívar, de quien se considera sucesor.El avance de Capriles llegó al 40% para las elecciones del 12 de febrero. Es un hecho significativo que no se debe sólo a la precaria situación económica y social. El talante dictatorial de Chávez, sus problemas de salud (que ojalá se resuelvan) y su idea de convertirse en cabeza de un bloque regional que enfrente a Estados Unidos, ha producido una baja sensible en el apoyo de sus compatriotas. El golpe más favorable ha sido el resultado de la consulta en la intención de voto para la presidencia. Capriles sorprendió con un 34,5%. Fue un salto muy apreciable. Capriles es un conciliador nato que -a la inversa de Chávez- ofrece un gobierno de unidad. Si hace una campaña conciliadora frente a la áspera y agresiva de Chávez, tiene posibilidades de derrotar a un adversario que se desgasta con el correr de los días y su tendencia a considerarse un líder providencial destinado a rescatar a Suramérica de la pobreza y el subdesarrollo. Venezuela vive una etapa de tensión política entre dos sectores irreconciliables: los partidarios del autoritario Chávez y un 50% del electorado que apoya con decisión a Capriles, demócrata integral.

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