Cali: Cambio radical

Noviembre 17, 2015 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

La extraordinaria votación obtenida por Maurice Armitage, es mensaje de la ciudadanía caleña en demanda de un claro cambio radical de la administración de la capital. Que coincide con el programa de gobierno del nuevo alcalde; su experiencia en el manejo de problemas económicos complejos; el amor que profesa a su tierra, y el visible interés por hacer un gobierno moderno, cristalino y de honestidad a toda prueba. Lo que los caleños desean: dar vuelta a la página de horas ingratas para la vida de Cali y regresar a eficacia en el manejo de la urbe y grandeza en el conjunto de las ciudades colombianas.Armitage tiene un reto de colosales proporciones. Cali de tiempo atrás ha venido en un proceso de receso; su importancia nacional disminuyó; en algunos casos el manejo administrativo no fue tan claro y acertado, y sus habitantes percibieron síntomas de decadencia. Si se recuerdan etapas estelares de una ciudad constituida naturalmente para el júbilo. Le corresponde no solo al nuevo alcalde esa tarea esencial: en ello tendrá que intervenir con pasión y entusiasmo el caleño común y corriente. Que perdió interés en trabajar por su ciudad, se volvió apático, indiferente con su progreso y descontento –en ocasiones– por el manejo que se dio a la ciudad en ciertas etapas y que contribuyó a su estancamiento. Papini dejó para la historia, una frase célebre: “Hay que renovarse o morir”. La ciudad necesita aplicar esa sentencia y recuperar el tiempo perdido. Resultará inútil hacer un rosario de problemas y necesidades que afligen a Cali. Con citar dos bastan: seguridad y movilidad. No hay que pintar angelitos de oro, pero Armitage está comprometido a fondo con su gente. Sus propósitos iniciales son prácticos y concretos para la transformación que se necesita.O los caleños –unidos– acabamos con la apatía y ciertos manejos equívocos, o a la ciudad se la lleva Satanás. No se puede dejar a nuestra ciudad con un desarrollo a media marcha. Para eso Maurice Armitage necesita apoyo total. Firme propósito de cambio de los caleños que deben trabajar por su capital. Nueva administración; aire renovador y fresco; un equipo de colaboradores de máxima categoría y un Concejo que le preste todo su apoyo. ¡Y ganas!, muchas ganas; de verla de nuevo como la joya de otras épocas.

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