Batalla contra el crimen

Febrero 24, 2015 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

En el 2006 se inició en México operación militar contra el narcotráfico (y bien armadas ‘pandillas’ encargadas de manejarlo) que produjo un estallido de violencia que aún no termina. Cien mil muertos y desaparecidos, es saldo de la operación, según France Press. Los resultados no fueron satisfactorios. Las ‘pandillas’ están bien organizadas; sus jefes tienen larga experiencia en ese sucio asunto; y la convivencia de algunas autoridades con el millonario negocio, ha dejado saldo negativo: el narcotráfico se mantiene.Esa situación -que lesiona la imagen de ese gran país que es México- provocó airadas protestas contra el Presidente, Enrique Peña Nieto. A quien se pide que renuncie en la prensa y actos públicos. El Jefe de Estado hizo campaña sobre la base de terminar la corrupción en el poder y acabar las ‘pandillas’. Ofertas que no cumplió. En México ha existido una ley no escrita: “ver y callar”. Ese silencio obligado frente a la delincuencia -por temor a las represalias- ha cedido. Los ciudadanos dieron vuelta a la tortilla y ahora denuncian delitos y cooperan en las investigaciones. Es un cambio notable contra la corrupción que invadió, también esferas del gobierno.Hecho clave que provocó protesta encendida, vigorosa y de mayor presencia en calles y plazas, fue el crimen más atroz de la historia moderna mexicana: el asesinato de 43 jóvenes estudiantes en Iguala, un pueblo del Estado de Guerrero. Con la complicidad del alcalde y policía que disparó contra ellos. Aun no se encuentran la totalidad de sus cadáveres y todo México -indignado y dolorido- se ha levantado en airada protesta contra el infame delito. El apoyo al presidente Peña Nieto, bajó a un 37% después de tenerlo en 86%.La difícil situación de México no es consecuencia única del delito de Iguala: es la crisis del Sistema. Que fracasó. No hay alternativa. O se gana la batalla contra el crimen, o la nación colapsa. La agencia France Press, en la publicación citada, afirmó que: “En el 2014, la corrupción y la impunidad contagiaron todos los niveles del gobierno mexicano”. Hay que utilizar medidas extraordinarias contra la corrupción y el delito, clarificar el mundo político y la vida administrativa; y hacer cirugía sin contemplaciones para extirpar el clientelismo, el narcotráfico y las pandillas. Una gran nación, como México, no puede aceptar el imperio del crimen.

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