Árabes: ola de libertad

Marzo 08, 2011 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

La ola recorre -incontenible- a Egipto, Jordania, Libia, Yemen, Amman, Irbid, Mauritania, Marruecos y Túnez. Nadie puede detenerla. Los pueblos árabes que la integran no tienen arma distinta a su garganta y su unidad fervorosa en torno a un propósito: libertad. El fin de la tiranía, en una región donde han perdurado por mayor tiempo las peores satrapías y los regímenes corruptos y codiciosos.Nadie pensó que un movimiento por la democracia surgiera -al unísono- en naciones con regímenes vetustos, pluralidad de intereses, rivalidades enconadas, e interpretaciones divergentes del Corán. Décadas de pasividad y resignación se vinieron al suelo. Tiranos como Gadafi -que ha gobernado por más de 40 años- han visto cómo tambalea su poder. Libertad, reformas políticas, cambio de gobiernos, democracia -en síntesis- han sido consignas de los manifestantes. Que coparon las plazas en demostración efectiva del poder popular. No es un golpe de Estado clásico: con militares que, armas en mano, instalaban un pelele en el gobierno para saquear su país. Es una auténtica, inesperada y poderosa fuerza de ciudadanos comunes y corrientes, hastiados del manejo de una casta privilegiada y ladrona. Que se lanzaron a las calles con una meta: derribar los corruptos e instaurar la libertad.En Oriente Medio fue común la intervención de Estados Unidos, Francia, Inglaterra, España y otras naciones, en los asuntos internos de una región muy importante por sus enormes riquezas en petróleo. En el proceso actual ellas no tuvieron papel de significación. El pueblo árabe se levantó contra la tiranía, para señalar el fin de una era donde se violaron todos sus derechos. La propuesta dejó en Libia 14 muertos, en manifestaciones contra el eterno Gadafi. En Bahrein, cuatro personas fallecieron y más de 200 quedaron heridas. En Yemen hay un número indeterminado de heridos graves. En Túnez fue derrotado por la airada presión popular su ex presidente Zine al Abidini Ben Alí. En Arabia Saudí se vive un claro dilema: o se realizan reformas sociales y políticas, o la presión popular estallará y el Rey Abdalá tendrá que irse. Los dirigentes árabes están en un dilema que no da espera: o hacen reformas democráticas de inmediato, o la furia popular los barrerá del poder.* * * Hay una sola manera de tratar con Gadafi: tumbarlo...

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