Alianza del siglo

Alianza del siglo

Junio 12, 2012 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

Es hora de los grandes bloques de naciones en la escena universal. En la sociedad contemporánea hay una tendencia irreversible a integrarse en esa modalidad que hace más viable el desarrollo, facilita el progreso de los países, y estimula su avance tecnológico. En Chile, una nación que trabaja con decisión para la unidad regional, fue creada la Alianza del Pacífico. Integrada por Colombia, México, Chile y Perú, será instrumento formidable para la cooperación política, económica y comercial en naciones que tienen costas en el Océano del Siglo XXI. Gran motor para el desarrollo y de enorme importancia en el futuro de la humanidad.Esa alianza surge en momentos en que Chávez, en Venezuela, ha consolidado un bloque radical del que hacen parte Argentina, Ecuador y Bolivia, entre otros, que mantiene un franco desacuerdo con Estados Unidos y busca consolidar al Presidente venezolano como líder. Que es la aspiración de quien no oculta el papel mesiánico al que –según él- está destinado.Los presidentes de México (Felipe Calderón); Colombia (Juan Manuel Santos); Chile (Sebastián Piñera); y Perú (Ollanta Humala) dieron en Antofagasta –Chile- un paso de enorme trascendencia y de claro perfil democrático al consolidar la Alianza del Pacífico. Que le dará presencia política y económica en el proceso actual y le permitirá mayor autonomía frente a Estados Unidos, la Unión Europea y los países asiáticos. En ella se destaca la presencia de México. Una nación que parecía sin interés en la integración de América del Sur, dedicada a su estrecha alianza con Estados Unidos y Canadá. Es muy importante que un país como México tenga voz, aliento, propuestas, acciones en la nueva organización.Que no es beligerante contra los otros bloques que ya existen en la región. Por el contrario, sus fundadores se han encargado de dejar las cosas claras. “La Alianza del Pacífico- afirmó Juan Manuel Santos– no es un proceso contra nadie. Ni es incompatible ni excluyente, camina hacia una integración más profunda”. El nuevo organismo beneficia a 215 millones de latinoamericanos y es un gran suceso regional. En naciones que afrontan un dilema claro: o se integran; o estarán relegadas en su papel histórico. En un momento donde la competencia por el desarrollo económico es despiadada y el camino de los grandes bloques irreversible.

VER COMENTARIOS
Columnistas