Adiós a las armas

Adiós a las armas

Noviembre 01, 2011 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

Por 43 años ETA desarrolló en España una escalada de terror y muerte. Su demencial propósito de independencia de los territorios vascos en Francia, España, y la región de Navarra, fue la pantalla para la escalada de un grupo terrorista de siniestra eficacia que sumió a España en una violencia selectiva y terrible. Con el paso del tiempo, ETA se debilitó y perdió aceptación. Terminó por convertirse en un movimiento, experto en el asesinato de agentes gubernamentales, políticos que condenaban y combatían sus acciones, militares de alto nivel, y en la intimidación de la población civil que condenaba sus propósitos.ETA no ha desaparecido. Pero está disminuida por la acción en su contra de los regímenes democráticos y por sus divisiones internas entre quienes practican la lucha terrorista y los que prefieren el arma pacífica del voto. Todo indica que su desaparición es irreversible. En este proceso están involucradas las Naciones Unidas y numerosas organizaciones pacifistas.La aceptación de la inutilidad de la ‘vía armada’ como estrategia para establecerse en el gobierno -que ETA aceptó en su mayoría- tiene un inmenso significado político Eso es cosa del pasado. Demostró no ser viable, y contó con la vigorosa oposición de las democracias de Occidente. La opinión mundial le negó cualquier apoyo. Poco a poco, quienes utilizaron ese método fueron quedando solos, censurados, aislados y con sus organizaciones divididas en torno al punto. Por más de cuatro décadas ETA ha sembrado violencia y luto en la sociedad española. Es un grupo terrorista duro, implacable, hermético y fanático. Fue combatido con desigual fortuna por las fuerzas del Estado y -poco a poco- terminó aislado en una nación que ha luchado sin tregua por vivir en democracia. Algo que ha conseguido a pesar de la actividad terrorista que está en decadencia.Conquistar el poder por las armas se ha quedado atrás. El pacífico instrumento del voto sustituyó el imperio de los fusiles. Esto es una conquista de enorme importancia para el futuro de la humanidad. Se impusieron la razón, el diálogo, la sana controversia, que sustituyó la brutalidad de los fusiles.¿Tendrán los actuales dirigentes de ETA el valor de desaparecerla oficialmente? Es muy probable. Así España se librará de una plaga que la afectó por décadas.

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