Homenaje al espíritu javeriano

Homenaje al espíritu javeriano

Noviembre 02, 2015 - 12:00 a.m. Por: Rafael Rodríguez Jaraba

Hace 85 años los jesuitas decidieron reabrir en Bogotá el claustro de estudios universitarios que durante la colonia regentaba la Compañía de Jesús, conocido en la época como Universidad y Academia de San Francisco Javier, hoy, Pontificia Universidad Javeriana.El espíritu libertario jesuita, inmune al conformismo, rebelde a la resignación, afecto a la superación y tan hondamente comprometido con la prevalencia de la dignidad humana, ha hecho posible el milagro de edificar una casa inmensa del saber, para formar ciudadanos de bien, en ciencia, virtud y sabiduría.Durante 85 años, la Javeriana ha sido un foro deliberante, en el que ideas e ideales de todas las vertientes y matices, han encontrado espacio propicio y neutral para su debate y controversia.Su credo confesional cristiano, inmune al fundamentalismo excluyente y adversario de toda forma de discriminación, propicia que en sus aulas, se rinda homenaje permanente a la libertad, el libre albedrío, el respeto y el disenso.La labor desplegada por la Compañía de Jesús en favor de la consolidación de la educación superior en Colombia, es inestimable; sus logros y realizaciones superan toda medición y hacen austero el elogio y frugal el reconocimiento. No en vano, la Javeriana fue y sigue siendo la primera universidad con acreditación institucional en Colombia.El influjo transformador del espíritu javeriano ha irradiado positivamente la vida nacional, y en sus aulas se han formado e inspirado muchos de los más notorios y notables líderes y dirigentes del país; baste honrar la memoria de Luis Carlos Galán, Álvaro Gómez Hurtado y Rodrigo Lloreda Caicedo.El ideario de valores javerianos, fundamentado en la formación libre e integral del ciudadano como único agente transformador de su propia realidad, y promotor del mejoramiento gradual de la sociedad, ha contribuido de manera decisiva al afianzamiento de nuestra perfectible democracia.Son pocos los placeres que he experimentado en mi vida, comparables al de haber cursado estudios de postgrado de Especialización y Maestría en las aulas javerianas, y el de tener, desde hace varios años, el privilegio y la grave responsabilidad de frecuentarlas para ayudar a formar profesionales íntegros, solventes y sobresalientes, que ayuden a redimir la esperanza de Colombia en su futuro y contribuyan a derrotar el conformismo, la mediocridad y la inequidad que nos asola.Sólo cuando se visita la Javeriana, se percibe su excelencia educativa, su apego a la investigación, su rigor académico, su visión prospectiva, su sorprendente plataforma virtual, su aventajada infraestructura física y tecnológica, y su ejemplar organización corporativa. La Javeriana es muestra de los milagros que puede hacer la inspiración humana.Honor a la Compañía de Jesús por su noble y silente obra social y por su irrenunciable compromiso con la construcción de una sociedad más justa, incluyente e igualitaria.Honor a la Pontificia Universidad Javeriana y a su espíritu libertario que vive en sus aulas e impregna el alma de quienes las trasiegan.Honor a los egresados que honran el ideario de valores javerianos y con su trabajo ayudan a edificar una patria mejor.Honor a la Comunidad Jesuita por invertir todo su esfuerzo y empeño en el insumo del progreso, en la semilla de la prosperidad y en el germen de la paz: La Educación.

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