El regreso de la esperanza

Diciembre 17, 2011 - 12:00 a.m. Por: Rafael Rodríguez Jaraba

Los mejores días de Cali están por venir. Rodrigo Guerrero Velasco asumirá el gobierno de la ciudad con abrumador apoyo y libre de compromisos, acuerdos y componendas. La esperanza y el optimismo están de regreso a Cali.A pesar del raquítico estado de las finanzas municipales, pocas veces se habían dado condiciones tan favorables para iniciar un gobierno. Por fin la ciudad logró sacudirse del yugo de una clase política incapaz, abusiva y desvergonzada, que la fue llevando a la postración, la anarquía y el caos. La otrora capital del civismo se convirtió en la capital del populismo y en feudo de falsos agentes de las necesidades populares.Con la llegada de Rodrigo Guerrero termina un largo y perverso ciclo de indelicadezas, abusos y fracasos. En Cali se volverá a profesar respeto por el Alcalde y confianza en los actos de la administración.Pero para que esta primavera de la esperanza perdure, no basta tener en el CAM a un gobernante con señaladas capacidades y probadas virtudes, es necesario que todos los ciudadanos respaldemos su gestión y acatemos con convicción sus decisiones.También es necesario, que la ciudad regrese al cumplimiento de la ley y brinde decidido apoyo a las autoridades. Poco, muy poco logrará el nuevo Alcalde, si todos no nos sumamos a la noble cruzada de modificar el rumbo de la ciudad.Desde esta columna convoco a mis lectores, para que cuando Rodrigo Guerrero asuma su cargo, junto con él, todos reasumamos el cumplimiento de las obligaciones y deberes que como ciudadanos hemos abandonado.Revertir la crisis exige que cada ciudadano se convierta en un guarda cívico ad honorem y que con celoso sentido de pertenencia y responsabilidad ciudadana ayude a recuperar el civismo perdido.Días difíciles, muy difíciles le esperan al Alcalde y a su equipo de gobierno. La crisis de la ciudad es profunda y estructural; conjurarla no será fácil y exigirá de rápidas y vigorosas acciones de choque que pongan freno a la descomposición y nos hagan volver a sentir gobernados. La problemática social y urbana que nos agobia supera la imaginación y su solución demanda inteligencia visionaria y creativa; Rodrigo Guerrero la tiene y de seguro que su gestión superará con solvencia tan grande desafío.Que Dios le otorgue a Rodrigo Guerrero buena salud, lo ilumine e inspire. Los mejores días de Cali, están por venir.Reforma a la Justicia. Avergüenza que a pupitrazo limpio, congresistas escasamente alfabetos y en su mayoría incapaces de distinguir entre Dolo y Culpa o entre Colusión y Concusión, sean los que estén reformando el pilar más sagrado de la democracia.Pudo más la improvisación, que los prolijos estudios y las esclarecidas recomendaciones que avezados juristas elaboraron y formularon para que la reforma le restituyera a la justicia su imperio y su debida administración.De aprobarse tamaño esperpento, se deformará aún más la administración de justicia y se agudizarán sus inveterados problemas. El presidente Santos y su obsecuente bancada, mucho se lamentarán del grave daño que le están infligiendo a Colombia.Colofón. Qué brusco contraste resulta al comparar, la resistencia de los estudiantes ante la reforma educativa, con la indolencia de los abogados ante la Reforma a la Justicia.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad