Triunfo de cristal

Diciembre 13, 2015 - 12:00 a.m. Por: Rafael Nieto Loaiza

El reconocimiento de la victoria de la oposición por parte de Maduro ha generado que tanto acá como en Europa algunos sostengan que es una prueba de la naturaleza democrática del socialismo del Siglo XXI y de la transparencia de su sistema electoral. Nada más falso. Maduro aceptó los resultados por razones que nada tienen que ver con la democracia y el sistema electoral. La primera, que la diferencia a favor de la oposición fue de casi veinte puntos, apabullante. El fraude hubiera sido de tal manera evidente que era imposible. La MUD ganó incluso en Barinas, estado donde nació Chávez, y en otras zonas del país donde tradicionalmente había habido mayoría chavista.Pero la segunda es mucho más importante. Ya se sabe que a pesar del demoledor resultado a favor de la MUD, el chavismo estaba dispuesto a despojarse de la careta y desconocer los resultados. Eso explica que a pesar de las enormes diferencias a favor de la oposición, la autoridad electoral solo expidió el primer resultado en la madrugada del lunes. En el entretanto, Diosdado Cabello, el flamante presidente de la Asamblea, amenazó con sacar las milicias chavistas a la calle y desconocer la victoria de la oposición. Era para lo que estaban preparados. Ya Maduro había hablado de que la revolución triunfaba “como sea” y gobernar en una “unión cívico militar”. ¿Más claro? El fraude estaba preparado y el CNE listo. Y si era imposible, quedaba la huida hacia delante. Maduro afirmó que en caso de una derrota “no entregaría la revolución y la revolución pasaría a una nueva etapa”. Pero se les cayó el ala militar. Vladimir Padrino, ministro de Defensa, se enfrentó a Maduro y a Cabello y se opuso a que se desconocieran los resultados. Y en un mensaje evidente, desplazó unas tanquetas alrededor de Miraflores. En la noche del domingo dio una declaración en televisión, con la plana mayor detrás. Solo después el CNE emitió el primer comunicado reconociendo el triunfo de la oposición.Padrino fue el héroe de la jornada. Pero no lo fue por convicción democrática. Había sido un chavista beligerante y agresivo. Lo hizo porque al interior de las FFMM prima el descontento con el régimen. Los militares también sufren la escasez, las interminables colas y la hiperinflación que borra de un plumazo cualquier ingreso. Saben bien que solo en la cúpula se benefician de la corrupción. Detestan la injerencia cubana en Venezuela y en los asuntos castrenses. Se escandalizan con el cartel de los soles y de los comisarios. Tanto es así que en las circunscripciones electorales donde votan los militares la oposición ganó con un setenta por ciento. Padrino sabía que desconocer el triunfo de la oposición significaba la fractura de las FFMM y seguramente un alzamiento militar, un enfrentamiento con las milicias y un baño de sangre.En prevención de lo que ocurriría, había sacado a su familia de Venezuela. Ahora Maduro pide la renuncia de los ministros y junto con Diosdado quieren defenestrar a Padrino y nombrar al mando uno de los compañeros de promoción de Cabello. Si toman el control definitivo de las FFMM, podrían desconocer el triunfo de la oposición. Sin el apoyo de los militares, es de cristal. Se abre en Venezuela un período de inestabilidad muy peligroso.

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