Santos y Venezuela

Santos y Venezuela

Julio 18, 2010 - 12:00 a.m. Por: Rafael Nieto Loaiza

Uribe dijo lo que todos sabemos: el Teniente Coronel de al lado protege a jefes de las Farc y el ELN. Y a pesar de las denuncias hechas, nada se hace desde Caracas.Hay pruebas inequívocas de la complicidad y el apoyo de Chávez a los terroristas. Van desde testimonios de desmovilizados hasta información sobre acuerdos entre el jefe de inteligencia de la Fuerza Armada Venezolana y las Farc para entregarles armas, pasando por fotografías de campamentos en Venezuela y lo descubierto en los computadores de Reyes. Si hubiera duda, están también las explícitas declaraciones del Teniente Coronel coincidiendo con las Farc y auspiciando su pretensión de que se les conceda el estatuto de beligerancia. Por supuesto, el nuevo Presidente sabe bien de que habla Uribe. Ha sido desde hace años tenaz crítico de Chávez y como Ministro de Defensa accedió sin restricciones a la información de inteligencia de Policía y Fuerzas Militares. De hecho, Santos y su viceministro Pinzón, nuevo secretario general de Presidencia, eran considerados en el Palacio de Nariño como los voceros de la línea dura frente a Venezuela. ¿Cambió Santos de posición? ¿Piensa que sus esfuerzos de acercamiento tendrán fruto real? No lo creo. El electo Presidente sabe que el proyecto estratégico del Teniente Coronel es antagónico a la democracia liberal y capitalista colombiana y que Bogotá no es sólo el fruto más deseado de su proceso expansionista sino que se ha convertido en su obstáculo cardinal. Colombia es la cabeza de la contención en América al proyecto revolucionario venezolano. Santos sabe que Chávez persistirá en sus planes de socavar el gobierno colombiano y sabe también que más temprano que tarde lo insultará de nuevo. ¿Entonces porqué elegido Santos, que no es ingenuo y que no da puntada sin dedal, moderó el discurso e intenta distender la relación? Aventuro una hipótesis: necesita mostrar interna e internacionalmente que ha hecho todo el esfuerzo posible por bajar la tensión con Caracas y tener una cordial relación con Chávez. Así calma las presiones de los exportadores a Venezuela y de los habitantes de la zona de frontera, fuertemente afectados por la decisión del Teniente Coronel de cortar las importaciones colombianas y de apretar a las poblaciones que han vivido de las transacciones fronterizas. Así puede construir una diplomacia con mayor margen de maniobra frente a Brasil y otros países de la región que juegan con o a favor de Chávez. Así tendrá aun más legitimidad para denunciar en los organismos multilaterales el incumplimiento sistemático por parte de Venezuela de sus obligaciones internacionales de cooperar en la lucha contra el terrorismo y de no dar albergue y apoyo a grupos guerrilleros. Y, finalmente, así se desprende de la imagen internacional de Uribe y construye una propia.En fin, yo no tengo duda de que Santos no bajará la guardia y que al mismo tiempo que busca acercamientos se dedicará a construir una capacidad de defensa suficiente para disuadir cualquier intento de agresión venezolana y a edificar el aparato de contrainteligencia que necesitamos con urgencia.

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