Reflexiones para Armitage

Junio 26, 2016 - 12:00 a.m. Por: Rafael Nieto Loaiza

Afirma Armitage que “nosotros también le tenemos que pedir perdón a la guerrilla por haberlos conducido a que estén 60 años dando bala” y que “el 70 % de los que se han metido allá no ha tenido otra alternativa distinta”.Según él, la pobreza causa violencia. Es falso. Colombia es una nación de ingreso medio. Hay muchos países más pobres que nosotros que no tienen guerrilla ni terrorismo y sus índices de violencia y crimen son mucho menores que los nuestros. Si fuera verdad que a mayor pobreza mayor violencia, todo esos países debería ser más violentos que nosotros. Tampoco es verdad que los municipios más pobres del país sean los más violentos. En absoluto. Los niveles de violencia están principalmente aparejados a la existencia de rentas ilícitas, extorsión, minería ilegal y narcotráfico. Si fuera verdad que a mayor pobreza mayor violencia, los municipios más pobres deberían ser los más violentos. Para probar la falsedad, basta comparar la violencia de Cali con la de los municipios más pobres del país, señor Alcalde.Armitage además hace una estigmatización infame: los pobres son violentos porque son pobres. Y ocurre que no, que la inmensa mayoría de los pobres del país ni es violenta ni se dedica al crimen. En el 2015 había cerca de 20.000 guerrilleros y 15 millones de pobres. Es decir, apenas el 0,1% sería parte de la guerrilla, bajo la hipótesis también equivocada de que todos los guerrilleros hubiesen sido pobres.Para rematar, las afirmaciones de Armitage, no dudo que hechas de buena fe, conllevan una escondida justificación de la violencia y el crimen: los criminales lo son porque eran pobres, porque les tocó, porque no tenían ‘otra alternativa’. Y sí, si la había, como lo prueban los millones de pobres que nunca han dejado de ser pacíficos y nunca han violado el código penal.Y si eso no bastara, la tesis del Alcalde nos condenaría a la violencia: mientras que haya pobreza, habrá violentos. No cabe duda de que el esfuerzo de la sociedad debe concentrarse en la superación de la pobreza y la inclusión social, económica y política de los marginados. La tarea es inmensa. Y nos llevará muchos años de esfuerzo sostenido. Pero mientras tanto, ¿estamos condenados a seguir sufriendo a los violentos?Armitage además incurre en el error de generalizar la responsabilidad de la violencia, de manera que los que asesinan, secuestran, extorsionan, reclutan menores, tienen esclavas sexuales, mutilan campesinos con minas anti persona y siembran el terror, ven difuminada su culpa con aquellos que nunca hemos empuñado un arma o cometido un crimen.No, señor Alcalde, los únicos que deben pedir perdón son los criminales, los violentos, no los ciudadanos pacíficos y honestos. Los que deben pedir perdón son los victimarios, no las víctimas. Sus declaraciones no solo tienen una base fáctica falsa sino que generan una confusión ética mayúscula. Y nos auguran muchos años más de violencia y crimen. Mañana, con su excusa, nacerán otros grupos guerrilleros. ¿A ellos también habrá que premiarles con impunidad y beneficios políticos?Dejo una reflexión final: Armitage ha decidido nombrar desmovilizados como policías de tránsito. ¿Cuántos ciudadanos del común, desempleados que no han matado ni cometido crimen alguno, hubiesen querido un puesto de esos? ¿Qué mensaje se da a la sociedad cuando el Estado privilegia y trata mejor a los violentos y a los que delinquen que a los pacíficos que respetan la ley?

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