Aspiro

Mayo 14, 2017 - 03:10 p.m. Por: Rafael Nieto Loaiza

He decidido aspirar a la candidatura presidencial por el Centro Democrático.

Es verdad que no tengo experiencia electoral. Pero tal cosa no me inhabilita para aspirar y, en particular, no me ha impedido pensar el país, sus necesidades y sus soluciones, desde hace treinta y tantos años. Y conocerlo, no desde la fría meseta capitalina sino en sus confines más lejanos, que he recorrido desde las época en que a pie, tenía 11 años, me iba de excursión en el colegio. Mi oficio, además, ha exigido atender los problemas de comunidades, empresarios y agricultores a lo largo y ancho de nuestra geografía, de la Guajira al Putumayo, del Vichada al Chocó. Este es un país de regiones y de grandes ciudades, con problemas territoriales distintos, y sus soluciones tienen que construirse también regional y localmente. Hay que gobernar con distancia del establecimiento bogotano de Santos, incapaz de ver más allá de los cerros en que se encierra la capital.

Si bien nunca he hecho política, sí conozco de cerca el funcionamiento de nuestro Estado y del Gobierno. Fui asesor por varios años del MinDefensa y viceministro en el MinInterior y de Justicia. Y consultor en América Latina del Pnud en asuntos de seguridad y justicia, dos de los temas más sustantivos en nuestras sociedades. Sé lo que no funciona de la maquinaria estatal y creo conocer las soluciones.

Voy a defender políticas y programas de los que estoy convencido y sobre los que he tratado en mis columnas desde la universidad. Y si bien tengo muy claras mis ideas y por años he debatido sobre ellas, no haré un ejercicio sectario ni de polarización. Intuyo al país harto de pugnas y enfrentamientos ideológicos y personales. Propondré y defenderé soluciones concretas para los necesidades reales. La tarea del gobernante es el bienestar del pueblo. La gente no come derecha ni centro ni izquierda, sino carne y leche.

No me interesa la candidatura por vanidad. La política tiene que volver a ser el servicio a los demás y no la satisfacción de los intereses personales o, peor, el coto de caza de los bandidos que le quitan el pan de la boca a los ciudadanos. Me postulo porque creo que el país vive una coyuntura complejísima y son muchos los peligros que se avecinan. Y que nos va la vida y el futuro de nuestros hijos en corregir el rumbo.

El gobierno de Santos y las Farc, aliados desde la negociación y cómplices para violar la democracia y desconocer la voluntad popular expresada en el plebiscito, son dos caras de la misma moneda. Entre ambos nos han llevado hasta el borde del precipicio. ¡Apenas esta semana, la Casa de Nariño anunciaba, por un lado, un millón de pesos mensuales para los narcocultivadores y, por el otro, que no habría plata para los maestros! Ser pillo paga.

Colombia necesita que le demos una mano solidaria, para que entre todos construyamos el país justo y de propietarios que merecemos. Una mano amable y generosa que, sin embargo, debe convertirse en un puño para combatir a los corruptos y a los criminales. Si no actuamos ya, caeremos como nuestros vecinos. Hay que ganar en el 2018. ¡Paso de vencedores!

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Es política de este diario que no escriban en sus páginas aun quienes, como yo, sean candidatos a ser candidatos, de manera que esta columna dejará de aparecer. La encontrarán en Twitter y en Facebook: @rafanietoloaiza. Agradezco de corazón a la señora directora, a Luis Guillermo Restrepo, y a los amables lectores, soportarme todos estos años.

Sigue en Twitter @rafanietoloaiza

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