Y perdió la presumida

Noviembre 25, 2015 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

Menos mal que ganó las elecciones la médica Dilian Francisca porque muchos estarían pensando que a ella iba lo de presumida, igual vanidosa, sobradonga y antipática nunca le caen a Dilian. Esos adjetivos van para la muy elegante, muy ‘chic’ y mandona presidente Cristina Kirchner que acaba de ser derrotada en las elecciones de la Argentina.Por los helados de Ventolini, por ‘Cuqui’ López y su parrilla mágica; por Camilo Cervino, Pancho Villegas, el profesor Bilardo y otros magos, los hinchas del América y el Deportivo Cali hemos dado cariño al país argentino y de carambola a su Buenos Aires, la más bella ciudad del mundo en español. Obvio, hemos amado sus tangos, sus ricos churrascos no importa que lleven esa salsa amarga y feísima que llaman chimi-churria.Cristina Kitcner es la presumida derrotada hoy pero no dejen de admirarla porque en un país de avispadísimos ella subió a su marido Néstor a la Presidencia y luego se encaramó dos veces, 8 años. Es una líder, una maga de la política, las elecciones y el poder. Les ganó Macri el expresidente del Boca Junior, un empresario, hijo de millonario que decidió servirle a su país derrotando a la camarilla ineptonga que apoyaba Cristina. Ella, desde el poder, puso autos, publicidad oficial, radio, televisión y la mermelada oficial para que ganara su pupilo. No le alcanzó, los argentinos son inteligentes y dijeron “No más Cristina y su combo”.Cristina Kirchner gobernando un país rico, lo arruinó, por eso la derrotaron. Se embarcó en un matrimonio político con Chávez y Maduro que los argentinos no querían. Se montó en una demagogia radical que sólo seduce a los ilusos. Ella, tan fiel a las carteras Gucci y Hermés y la moda parisina, en sus discursos insultaba a los “burgueses parásitos”. En eso se pifió.En Venezuela, a Nicolás Maduro le cayó fatal la derrota de Cristina porque allá puede repetirse la tragedia electoral. La victoria de Macri, empresario que sabe trabajar y no despilfarrar los impuestos, les abre el ojo a muchos países que andan a la deriva. Me gusta que el bello país argentino hiciera unas elecciones sin violencia. Serán bien gobernados y que sigan fieles a lucir ropa elegante, a la glostora en el pelo, al mate, al tango, los boleros y el fútbol. Buenos y ricos aires soplan hoy para los argentinos, enhorabuena.

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