Una trampa no taurina

Una trampa no taurina

Diciembre 05, 2012 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

Que el toreo tiene trampas y crueldad lo han escrito el valenciano Manuel Vicent y los ecologistas y humanistas que sufren cuando maltratan a los animales. Una amiga, Margarita Lara, que es muy taurina, me comentó: “Ojalá que los antitaurinos se indignen igual cuando una mina guerrillera despedaza las piernas de un soldado o de un sencillo policía”. El toreo tiene trampas para ayudarle al torero que, entre pánicos, se arrima a los cuernos del animal. Trampa hacen los que venden vodka como importado de Rusia y viene de Chiquinquirá.Que hay mil trampas en el mundo taurino. No apunto al maltrato en los cuernos del toro ni a la sal que les lanzan a los ojos para enceguecerlos. La trampa con sabor taurino la hicieron unos honorables diputados taurinos de Manizales que, para asegurarse una eterna estatua en bronce y boletas gratis por 99 años, decidieron que el toreo es ‘Patrimonio cultural de los caldenses’. Me suena tramposo tomarse el nombre de dos millones de caldenses para proteger el ‘hobby’ de veinte mil aficionados al tabaco, la manzanilla y las manoletinas de Paquirri o Manzanares.Esa avionada de los diputados caldenses le trajo mil antipatías a la que llaman fiesta taurino. No soy taurino pero no insulto al que va a 37 grados de calor a gozarse su fiesta con boina, tabaco, gafa negra y transistor. La avionada de los honorables diputados me suena a la que hicieron los 45 concejales de Bogotá para auto-regalarse camioneta. A la hora del té diputados y concejales son colegas. Otra trampa con tinte taurino: el hijo del torero Paquirri se casó con la hija de Cayetana de Alba y este señorito hoy acusa a su aristócrata exesposa de estafa para quitarle la hija que tuvieron. Eso no es un chisme, es una calamidad para el torero y su ex mujer. Lo siento por el torero, quedó como un bravucón.Y casi torero resultó Juan Manuel Santos. Charlando 40 minutos en México con el Presidente de Nicaragua congeló el novelón. Acalló Santos el toque patriotero de la gobernadora de San Andrés. Infatigable, de México voló a Cartagena al matrimonio del caleño Manolo Cardona con su sobrina Valeria Santos. Allí, en gesto democrático se acercó a saludar mi pandilla femenina: Valentina Acosta, Paola Turbay, Lulita Arango y Juanita Acosta. Las invitó a Melgar para que conozcan cómo viven los soldados de Colombia, entre ellos su hijo Esteban. A ellas les dijo: “Este cargo prohibe ocios, vacaciones, parrandas y cumpleaños, de presidente se trabaja mucho y sin horas extras”. Pero cuando le pregunté si es verdad que quiere ser reelegido me dijo que en los matrimonios no se habla de política ni de las antiguas novias del novio. Wau.

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