Santos y su vanidoteca

Diciembre 21, 2016 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

Los humanos tenemos una cuota vanidosa. El presidente Santos tiene vanidad como todos los humanos. Si aspiró a la Presidencia es porque la tiene altísima. Es que decirle a un país “yo quiero ser el presidente de ustedes para mejorarles la vida”, es la prueba indiscutible. Vanidad tienen las mujeres y los políticos. En el periodismo no hay vanidades, hay megavanidades que son un empujón para tener éxito, fama y ser llamado ‘líder de opinión’ como llaman a muchos VIP. ¿Qué harán con las miles de fotos al presidente en una gira? Se le llenó la humana vanidoteca. Yo archivé la mía, la quemé, estorban fotos y recortes y entrevistas por 29 años en TV y escribiendo columnas. Punto.María Isabel Rueda, abogada, exparlamentaria, radialmente comentó que el presidente Santos dedicara tanto tiempo a la diplomacia y a recibir honores cuando el país, en este diciembre, está en emergencia. Sostuvo ella que el presidente Santos no acertó al gastarle tantos días a su viaje triunfal. Otros han dicho desde su gobiernismo: “Pobre presidente, viajó 25 horas en avión, sufrió ese odioso jet lag y lo critican por su humana vanidoteca”. ¡Sí, Nobel es Nobel!Debe ser fatigante una gira con banquetes, honores militares, discursos y severos protocolos. Hemos visto al Presidente llegando a Londres, cenando con la reina de Inglaterra, luego en Washington, de allí a Bogotá y empacar para Oslo, Bruselas, Madrid, Roma y Bogotá. ¡Miles de millas y 88 horas de jet lag! Mucho avión y al regreso dos problemones: amnistía a los guerrilleros y una reforma tributaria odiosa para la clase media y popular.Ya está aquí el señor presidente y premio Nobel. Del frío en Roma a Cúcuta a ver los daños que nos causa el guache intrépido Nicolás Maduro. Le informo señor  Presidente: costo de vida carísimo, millones de amas de casa reduciendo la carne, las frutas, la leche, economizando a todo dar. Punto. Decir feliz Navidad duele a los colombianos sin dinero. La economía se revolcó mientras el gobierno buscaba la paz con los guerrillos. Millones de niños no tendrán el juguete que soñaban, muchos ancianos no recibirán un gesto humanitario.Y como mi pareja Lulita Arango es médica, me indignan los robos y atracos con la salud, caso Hospital Universitario del Valle donde (vergüenza) detuvieron a altos funcionarios por un ‘doloso rebusque millonario’. Navidad amarga porque los ‘Elenos’ aquí matan a cada rato policías y Siria sigue bombardeada por los aviones rusos mientras Su Santidad el Papa y la ONU lanzan frases que no le importan al sanguinario Vladimir Putin en Moscú. Y páguenle prima hoy a la doméstica. ¡Pueden demandarlo!

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