Santos, un suertudo

Santos, un suertudo

Agosto 25, 2010 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

Una película inolvidable: ‘Un hombre de suerte’, con Malcon Mc Dowel, el rubio genial de esa gran película titulada ‘La naranja mecánica’. Yo he sido suertudo desde hace 47 años. Y Juan Manuel Santos resultó suertudo porque Chavez, por ahora, guardó los insultos y porque los magistrados lo saludan cordialmente. Llueven los elogios al nuevo gobierno, pero le pregunté a un amigo industrial estas frivolidades: ¿Cuándo atacará Juan Manuel Santos a los ‘lobistas’ que empujan leyes a favor de sus empresas o amañan licitaciones oficiales multimillonarias? ¿Será que Santos es un suave terciopelo con los prohombres de cuello blanco? “No sé, pero ellos saben enriquecerse con amigotes en el poder”. Esperemos.Me lo dijo un taxista, en Bogotá: “Ofrecerme prosperidad a mí es un chiste cuando vivo en rancho de 30 metros con tres hijos y llevo trabajando 29 años sin parar”. Así hay doce millones, en la pobreza absoluta, para ellos la prosperidad es un novelón. Ojalá garantizara el gobierno un vaso de leche al día a los raquíticos niños de miles de barrios populares. Y han hablado cinco mil minutos sobre la bomba a Caracol Radio en Bogotá. Se repite que fue la “extrema derecha” pero no dan un mínimo indicio. Pilas, la ‘Inteligencia del Estado’ se juega su prestigio porque nos cuesta a los contribuyentes $20.000 millones diarios. ¿Quién mandó poner la bomba? Juro que no fue el Opus Dei.De lo político a lo humano y estoy alegrón. Hoy cumplo 47 años de vivir en Bogotá. Llegué en el año 63, muy arruinado, varado, en bus popular, con sólo un vestido de dacrón gris a una pobre pensión de dos estrellas. Hoy, Ivonne Nicholls, con Lulita Arango y seis amigas, me ofrecen un almuerzo por mi fecha histórica. Sí, le sonó la flauta a este provinciano en la capital. Hernando Santos, director-dueño de El Tiempo, me invitó, hace 23 años, a ser columnista. Aquí, Rodrigo Lloreda, hizo lo mismo y Pardo Llada, mi amigo inolvidable, me obsequió una curul de parlamentario. El presidente Álvaro Uribe me nombró alto ‘Comisionado Para la Televisión’ pero le dije: “No gracias, allá hay muchos millones mal manejados, gracias Presidente, no acepto”.He tenido suerte, disciplina y talento. Hoy brindaré por mis buenos amigos, mis muchas amigas y por El País, El Tiempo, Aló y Caracol Televisión donde me han tratado cariñosamente. Llegar a Bogotá, hace 47 años, fue mi gloria. Monté mucho en bus y fui el mejor vendedor de calculadoras y máquinas de escribir en Carvajal & Cia., hasta quise volverla Carvajal & Rentería. Soy un ejemplo de superación y me felicito y colorín colorao aquí he terminado.

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