Santos ante periodistas

Febrero 11, 2015 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

Por llevar 27 años opinando en diarios, revistas y televisión, asistí antenoche en Bogotá al hotel ‘cinco estrellas’ donde el Colegio Nacional de periodistas, el CPB, repartió sus premios y recibió al presidente Santos. Impacta la caravana presidencial, seis camionetas oscuras, todas iguales, una ambulancia, seis motos. Santos llegó cordial, luciendo corbata roja, blaser de cachemire azul. Se veía muy cómodo saludando a muchos amigos del periodismo que, años atrás, dudaban que él pudiera ser presidente sin haber sido senador. Saludó a prensa, radio y televisión. Ante el micrófono habló despacio y acusó al expresidente Uribe de usar tácticas del fascismo.Escuchando al Presidente y sus censuras a Álvaro Uribe, recordé un bolero ranchero de Chavela Vargas que dice: “La distancia entre los dos es cada día más grande”. Están a cien kilómetros, Santos y Uribe rompieron todos los puentes, no se copian el gobierno y el Centro Democrático. Hoy ellos dos están tan antipáticos como quedaron Wody Allen y Mia Farrow después del divorcio.La muy aplicada excandidata presidencial Marta Lucía Ramírez, dijo por radio que así comenzó la violencia de los años 50 en Colombia, cuando incendiaron El Tiempo, El Espectador, las casas de Alfonso López y de Carlos Lleras Restrepo. Espanten esos fantasmas, cuiden el verbo los políticos. Estamos arruinados y los sabios en peleas idiomáticas.En el bar del hotel hubo corrillos periodísticos. Con tres empresarios caleños charlé sobre el futuro gobernador del Valle, tema que comenta la revista Semana. Que Dilian Francisca no puede, y que sí puede. Los tres empresarios dieron por ganador a Cristian Garcés, según ellos, gana la tripleta conservatismo, más uribismo más franjas urbanas de opinión. Veremos. Me tocó decirles que abran el ojo porque para la Alcaldía de Cali aspiran unos analfabetos en gerencia pública que arruinarían la ciudad.Hay declaraciones que calientan la política. Los jefes del santismo, Roy Barreras y Benedeti deben calmarse, igual el expresidente Uribe y sus cercanos senadores. Que discutan sobre gastos suntuarios, nombramientos de ineptos en puestos delicados, que discutan sobre obras inconclusas, licitaciones amañadas, contratos y sospechosos amiguismos en obras públicas. Eso es lo serio, “el resto es paja” como dicen los sabios de Ginebra y los bugueños.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad