Que Santos viaja mucho

Diciembre 10, 2014 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

“Juan Manuel Santos es feliz durmiendo en el avión presidencial, por eso viaja tanto, le está ganando al incansable viajero Andrés Pastrana cuando era presidente”. Así habló mi colega Luz Elena. Y le respondí: “El Presidente goza volando, es humano, así huye de los pedidos de puesto diplomático y de las malas noticias que le llegan de 15 departamentos y ni hablemos de Cuba donde abunda el ‘conejo’ pacifista”.Como a Luz Elena le pillé alta dosis de anti-santismo, le pedí que se lo guardara para enero, que habláramos de rumbas y turismo navideño. Se sintió burlada y me dijo: “No seas iluso, estás muy veterano, no niegues la pasión viajera de Juan Manuel Santos, mira que fue a Nueva York en octubre y luego voló por París, Londres y Madrid”. Me despedí diciéndole que los viajes del presidente son para descanzar del ‘estrés’ que le producen los senadores pidiéndole colegios millonarios y ellos escogiendo al constructor. Huye para leer del embeleco llamado construir ‘Metro en Bogotá’. O viaja para leer los documentos que redactan ‘Pablo Catatumbo’, ‘Márquez’, ‘Pacho-Chino’ & Cía. Lecturas en total silencio para digerirlas. ¡Qué difícil e ingrato es ser presidente! Criticona mi colega pero estos días el avión presidencial voló a Quito, a México, a Lima y a Miami a un coctel del expresidente Clinton. Si le pongo mala uva diría que es turismo y ‘dolce-vita’, si soy sensato digo que un almuerzo de Santos con Clinton arregla un problemón de Colombia en USA, cosa que no consigue el embajador colombiano porque en Washigton Obama ni lo mira. La diplomacia de un presidente es efectiva y Santos juega a eso. Punto. La primera dama Tutina de Santos, Aída Furmansqui y Mariana Garcés premiaron lo mejor de la Feria artesanal en Bogotá. Y celebré emocionado que ellas premiaran a mi amiga, la artista caleña, Ana María Hurtado Botero que estudiando pagó caras matrículas en París. Triunfó con una creación “corrida-genial-locata”, una atrevida silla retro, en metal esmaltado, con encajes azules que tiene el sello parisino de Saint Germán Du Pre. Se salvaron los miles de euros invertidos. Bravo Ana María, tu trabajo artístico vale mucho y le noté influencia del genio ególatra y reaccionario Salvador Dalí cuya biografía estoy leyendo y es sensacional.

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