Nos robaron el Premio Nobel

Octubre 14, 2015 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

Es un robo, una burla que daría para protesta diplomática porque afecta nuestro patriotismo. Duele ese robo, pero antes debo opinar sobre un azucarado asunto. Como fiel consumidor de pasteles, tortas, galletas y flanes rebozantes, le tengo un enorme cariño a ese producto que viene del cañaduzal gracias a los valientes corteros que desafían la odiosa peluza. Claro que he seguido el problemita de trescientos mil millones que tienen sobre el escritorio los prohombres de los ingenios. Frescura, análisis y mente calmada, los abogados sabrán defender a sus clientes en este azucarado lío. Punto.En Oslo, la capital de Noruega, poco quieren a Colombia en este 2015. Cuando Pardo Llada fue embajador de Colombia allí, ante el rey Olav, nos dieron cariño diplomático y comercial. Algo cambió así hoy nos ayudan a conversar con las Farc y los pupilos de ‘Timochenko’. En Noruega cada año escogen a los genios que se merecen el premio Nobel. Noble tarea, pero este año no quisieron darle a Colombia el muy merecido Premio Nobel de la Ineptitud.Lamentable pero cierto, nos lo burlaron, para no decir robaron, porque el derrumbe de tres edificios de cinco torres en Medellín daba para ganar el premio Nobel del desgreño, del serrucho, del arreglito bajo la mesa en contra de la gente honrada. Esas torres del seudoedificio ‘Space’ son un ejemplo de la ineptitud de los constructores y de los burócratas sinvergüenzas de Medellín. Ese Premio Nobel era para ellos por ventajistas pero se los embolataron. Punto.Aquí en Bogotá seguimos con interés la elección de alcalde para Cali, Medellín y Cartagena. Sobre el ganador en Cali me habló mi amigo Luis Fernando Lian, un analista prudente, que ve a la fecha de hoy un triple empate entre Angelino, Roberto Ortiz y Maurice Armitage. Añadió que todo lo define el día electoral y que si hay un aguacero de altísimo voltaje, cambian los pronósticos. Feria electoral que felizmente termina en once días. En Bogotá hay un gran repunte de Pacho Santos porque viene demostrando que está más preparado de lo que pensaron y va en hombros del expresidente Uribe y del millón de uribistas que hace 15 meses votaron por Zuluaga. Todo cálculo puede fallar, así que esperemos al ‘día Señalado’ como en la película de Gary Cooper y Burt Lancaster.

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