La viuda anda dichosa

Febrero 22, 2012 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

Si Amparo Canal, la viuda del buen hijo de la democracia Julio César Turbay Ayala, está dichosa, me alegro. Que goce su dicha, que bien escasa está en este injusto y egoísta mundo. Amparo Canal es una mujer suave, cucuteña, artista, con alta carga poética. Yo leí, por regalo de ella, un libro con poemas rebozantes de amor dedicados a su amado Julio César. El ex presidente del corbatín la enamoró cuando ella estaba viuda y ese ‘regalito del cielo’ le fortaleció el ansia de vivir. Aleluya: veo que este 22 de febrero tengo influencias de Neruda y del poeta Armando Manzanero. Volvamos a la viuda feliz. Si ustedes creen que la viuda sonriente es la que heredó el multimillonario Carlos Andrés Pérez, se pifiaron. La viuda que hoy ríe con mala uva (y entendible) es Lucía Hiriart de Pinochet, la que heredó la colosal fortuna que su amado Augusto se robó... Ayer en Chile, prensa, radio y televisión contaron 877 veces que el abogado Baltasar Garzón fue expulsado del mundo judicial. Les aclaro, lo sancionaron por ‘chuzar’ los teléfonos de unos abogados que hablaban con sus pillos clientes y el lenguaje indicaba que bailaban el mismo bolero del delito. Garzón en Colombia es ecólogo e indigenista, y bueno que conozca de cerca quiénes (y cómo) matan soldados en Piendamó y el Cauca incendiado. Baltasar ganó millones de admiradores cuando le lanzó una orden de captura en Londres al poderoso Augusto Pinochet, el que en Chile, durante 15 años, apoyó crímenes y barbarie. Bueno, soy educado con Pinochet, no le digo criminal, eso decía yo de él cuando derrocó a Salvador Allende, un médico socialista, un romántico ‘ineptongo’ que gobernaba mal porque sus aliados extremistas (con sarampión ultra-izquierdista) le montaron huelgas, invasiones y bloqueos. Sumen que la CIA, la reaccionaria burguesía chilena y dos filántropos de cartulina, Kissinger y Nixon, hicieron imposible su gobierno.Baltasar Garzón está en Bogotá. Lo he visto de lejos en restaurantes y tiene ‘fans’ en la izquierda ‘chic’, en la ‘gouche divine’. Seguro está contento, tiene trabajo jurídico y un amigo que lo protege: Juan Manuel Santos, el nieto de ‘Calibán’ que despacha en el Palacio presidencial. Apunten: la viuda de Pinochet está dichosa hoy, pero su marido le huye a Neruda, a Victor Jara y a Salvador Allende en las tabernas del más allá.

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