La película no es porno

Febrero 18, 2015 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

Sonó el teléfono, ring-ring-ring. No crean que Dilian Francisca Toro llamó a su jefe Roy Barreras a decirle que renuncia a ser candidata a la gobernación. Y si les dicen que Miss Universo llamó a Cuba a los jefes ‘farcos’ para aceptarles la invitación a La Habana no lo crean, ella no tendría permiso de su jefe en Nueva York, Donald Trump. ¿Y llamaría Juan Manuel Santos a Álvaro Uribe luego del adjetivo “fascista”? No lo creo, y veo muy lejano que hablen en persona o por celular. ¿Qué quiere decir fascista? Ese adjetivo naufragó hace 60 años con Benito Mussolini. Por la política Santos y Uribe están más divorciados que el joven senador Juan Manuel Galán al que muchas mujeres hoy censuran por su divorcio. Injusta censura. Si se divorció Sarkozi y también Felipe González, exjefes de gobierno, ¿por qué no el joven senador Galán? Del divorcio ajeno no debe opinarse, eso es privado siempre y cuando no haya pedido al Icbf quedarse con los hijos como lo contó el investigador periodístico Norbey Quevedo.Y la historia sexual y sentimental del guapo multimillonario Cristian Grey la vi el domingo en cine invitado por la revista Fucsia y su directora Lila Ochoa Londoño. La película se titula como la novela: ‘50 sombras de Grey’, que han comprado 130 millones de personas, mayoría mujeres, en dos años. No es una película porno como dicen algunos intelectuales “cultísimos y estructuralistas”. No lo es, y la novela tampoco. La leen multitudes en el mundo entero. García Márquez alcanzó esa venta, 130 millones de libros, luego de 25 años de gloria y un Nobel.Una llamada deliciosa: “¿Quieres venir a cine con té y café ahora a ver la película sobre el excentrico sexual Cristian Grey?”. La duda ofende, contesté, voy en 45 minutos con Lulita Arango. Es una bellísima historia de amor donde un hombre derrotado, incapaz de amar, preso de sus millones, se enamora de una bella joven de 20 años y virgen que estudia literatura inglesa a la que quiere sumisa-sexual. Punto. Aleluya: presos los vellacos que mataron a cuatro niños en el Caquetá. Si un iracundo vengador mañana quema vivos a esas fieras, muchas gentes se alegrarían. ¡Esa gentuza se lo merece!

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