La escuelita bombardeada

La escuelita bombardeada

Febrero 06, 2013 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

Mi mamá se graduó como profesora en la Escuela Normal de Bucaramanga. Y fue maestra 35 años en Tulúa. Le hubiera dolido mucho ver la fotos de la escuelita bombardeada por los guerrillos en el Caquetá. Las Farc aspiran al poder, quieren la Presidencia, con ministros y embajadores. Si quieren el poder no pueden cometer la torpeza de bombardear escuelitas campesinas porque allí hubo ayuda norteamericana. ‘Sorry’, cometieron un amargo infantilismo ‘anti-imperialista’.Mi personaje hoy es Belisario Betancur. Cumplió 90 años muy lúcido, con una memoria asombrosa y conversando con facilidad de quinceañero. Bonita biografía tiene Belisario Betancur, fue pobrísimo y a pulso triunfó. Llegó a los 90 años muy bien acompañado, con la deliciosa Dalita Navarro que es como de película. Belisario, un charlista genial, un coctelero amable. Belisario, señorero total, íntimo de muchas mujeres, digo Ivonne Nicholls, Aura Lucía Mera, Margarita Vidal, Esther Ventura, Fanny Mickey y 157 más. Belisario, la gran memoria, el que sabe todo en poesía castellana. Y les lanzo un dato filudo: Enrique Peñalosa gusta mucho al expresidente Uribe como candidato presidencial para enfrentarlo a Juan Manuel Santos en dos años. Peñalosa fue víctima de una gavilla en Bogotá, le pusieron zancadillas para alcalde los liberales con David Luna, los ‘yuppies’ con Galán, los de Vargas Lleras con la señorita Parody. Y ante eso, quieto y mudo se quedó Juan Manuel Santos. Y Petro llegó facilito a la Alcaldía.Enrique Santos Calderon declaró en un seminario en Washington que las charlas de guerrilla y Gobierno en Cuba van lentísimas. Dijo toda la verdad. Sí, allá en Cuba están en ‘operación tortuga’. Los pacifistas queremos que salga bien lo de La Habana, pero a eso le están sobrando micrófonos y frases calientes con amenazas.Como ser columnista es para opinar, opino que la izquierda retrocede. Se entregaron a Samuel Moreno en Bogotá y no vieron el ‘carrusel’ de contratos malolientes y multimillonarios. Por oportunistas, se acostaron con Samuel Moreno Rojas para atajar a Enrique Peñalosa y esa victoria se les volvió un penoso autogol. Y la falta que nos hace una izquierda sensata.Como Édgar Perea ahora es mi íntimo amigo, me invitó al fiestón llamado Carnaval de Barranquilla. Ojalá no me lancen espuma de afeitar a los ojos, una costumbre tontarrona que lastima la córnea y de fiesta no tiene nada. Édgar Perea y yo fuimos feroces enemigos, me irrespetó siendo yo parlamentario y conseguí que lo sancionara el Ministerio. Luego nos invitó a almorzar García Márquez en Bogotá para cancelar la pelea. Allí quedamos amigos y toca decirlo, Édgar Perea es el campeón.

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