Idiota si te divorcias

Enero 05, 2011 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

Yo también les digo “Feliz Año” y es mucha gracia que un lector se detenga en esta columna cuando tiene 68 páginas por leer. Dudemos lo del “feliz año” en un país muy mal repartido, muy robado por unos avionazos y donde las obras públicas valen cinco veces más. Me falta una: que aquí se roban las ayudas a gentes pobrísimas. Próxima noticia nacional: “En Sucre y Córdoba se robaron ayudas para los golpeados por el canal del Dique”.Hubo miles de personas que la noche del 31 hicieron promesas para este 2011. Unas dijeron “prometo que este año me quito de encima el recuerdo de mi ex marido, del pelotudo ese que me dejó envainada”. A las que dijeron esa bellezura les recomiendo que mejor lo llamen y lo inviten a una “charla con mucho vino”. Según los abogados de familia: en enero se suben los divorcios.´Frases y promesas de ‘año nuevo’. Muchas mujeres, muchos pensadores políticos y muchos intelectuales línea ‘estructuralismo semiológico’ dijeron “no hay riesgos, este año no voy a leer las pendejadas que escribe Poncho Rentería”. Sin embargo no escribo sobre Lenin ni Fidel Castro ni De Gaulle ni Ke-nnedy, porque me encantan Woddy Allen y Penélope Cruz. Frase que me soltó por el celular mi amiga Anamaría. Lo dijo en pleno año nuevo: “La madre que este año sí me separo”. Me lo dijo y me tocó decirle: “Nada de separarte, aguanta las ganas, deja el embeleco porque tú, gordita, medio perezonga, dormilona, chaparrita y acostumbrada a marido rico, no te dan bola en el mercado del usado”. Se me olvidó decirle que con tres hijas adolescentes y libertarias no es una mujer ‘buen partido’. Separarse es una fatalidad. Lo dijo, hace una semana, la recién divorciada, la bella rubia Scarleth Johansson, la que vimos en la película ‘Vicky, Cristina y Barcelona’. Lo grito con enojo: rajados los colombianos como seres civilizados. Nos rajaron, porque la noche del 31 hubo 30.000 garroteras en Colombia entre hombres y no cuento las 3.500 palizas que muchos maridos le dieron a sus amadas esposas. Esa nota pelietas demuestra que este país está de psiquiatra, está pidiendo a gritos terapia mental. Urge que lo pongan en una camilla y le apacigüen los malos humores. Hubo huracán de trompadas con botella y navaja en miles de barrios de esta Colombia intolerante. Lo siento, no es civilizado un país donde pasa eso. Como puedo ser cínico y burlón, todavía les digo “Feliz Año” y lo hago desde la desértica Guajira a 37 grados de calor y ansioso por tomarme una cerveza.

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