Huele feo

Noviembre 24, 2010 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

Tenemos dos mujeres en tormentas judiciales, Piedad Córdoba y María del Pilar Hurtado, ex directora del DAS. Ambas sostienen que no tienen garantías para defenderse. Para ambas mi saludo y que ojalá les archiven sus líos y puedan leer la novela rosa del hijo de ‘Lady Di’, Guillermo, nieto de la reina de Inglaterra que se casa pronto...Tengo dos temas y me toca decidir: ¿El multimillonario contrato de Acuavalle con rumores de manguala o la boda del príncipe Guillermo, el guapo nieto de la reina de Inglaterra? Como soy un columnista frívolo escogí el de Acuavalle porque leí el sábado pasado un titular de El País, muy grave: “Nos sentimos estafados”, frase del gobernador del Valle Francisco Lourido.Aleluya, la denuncia del gobernante suma ciento cincuenta y cinco mil millones de pesos, digamos noventa millones de dólares, suma grandísima hasta para los financieros grupos Morgan, Santodomingo y Sarmiento-Angulo. La furia del gobernador Lourido no es gratuita, es que la Gobernación es dueña de más de la mitad de Acuavalle y se la burlaron, la ningunearon cuando decidieron el negocio.El Gobernador culpa de los nebulosos afanes de adjudicar ese contrato al ex gerente de Acuavalle, don Alex Pascual Loango, al que señalan como seguro candidato a la Gobernación del Valle. Don Pascual, permítame decirle que ese cargo es muy conflictivo, lo mismo le diré al financiero Martín Alvarado, el excelente candidato del Partido Verde. Muy simpática resultó la licitación de ciento cincuenta y cinco mil millones de pesos que hizo Acuavalle y que (no es un chiste) se ganó una firma llamada Acuavalle 2010. ¿Allí hubo gato encerrado? No lo sé, pero aparte del gobernador Lourido quien, radialemente, la calificó como sospechosamente apresurada, le creo a doña Margarita López, presidente del sindicato de Acuavalle, quien declaró que allí hicieron oídos sordos a los organismo de control. Noventa millones de dólares es una suma descomunal y da pena que tenga un olorcito feo. Punto.Como las mujeres aman las bodas reales, voy a la de Simón Gaviria, príncipe de nuestra democracia e hijo del ex presidente Gaviria, que se casa este sábado en Cartagena con Margarita Amín y cantaran, con Frank Sinatra, ‘El amor es algo esplendoroso’. En próxima columna comentaré la boda de un aristócrata de verdad, del príncipe Guillermo, nieto de la Reina de Inglaterra, e hijo de la fallecida ‘Lady Di’. Se casa con Kate Middleton, una joven moderna, sin sangre azul, asunto de poca monta comparado con el multimillonario contrato de Acuavalle.

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