Hoy manda lo judicial

Junio 20, 2012 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

Un poeta tomando ron dijo que “Bogotá es la Atenas suramericana”. No acertó, es la capital de las noticias judiciales. Cito una: el atentado criminal contra el exministro Fernando Londoño del que han opinado señorones del poder pero con mucha confusión, siguen ignorando la almendra de la investigación. Otro hecho judicial sacude a Bogotá: el asesinato en un barrio pinchadísimo del estudiante Uniandino Luis H. Colmenares. En su día, su caso lo presentaron desde la oficina de prensa de la Alcaldía de Chapinero-Chicó como un suicidio, pero el padre de la víctima, un estudioso penalista costeño, investigó y casi ha demostrado que no hubo suicidio, que fue un asesinato. ¿Y su exnovia Laura Moreno con auto de detención? Sí, y es jovencita y estudia en Uniandes.Y viene lo peor: en este minuto en medios informativos tratan de confirmar que fueron asesinados tres valiosos testigos de ese caso. Y para subir el voltaje noticioso de este crimen, el exembajador en Egipto, Mario Iguarán, aceptó sumarse al equipo defensor del principal acusado, del joven Carlos Cárdenas, hoy en la cárcel a petición de la Fiscalía. Veremos si el jurista Mario Iguarán aprendió técnicas de investigación en sus visitas a las pirámides y a la tumba de Tutankhamón.En este junio en Bogotá hay 22 grados de calor y miles de jóvenes están en vacaciones colegiales para tortura de las madres que los deben cuidar y divertir. El que manda en la capital, Gustavo Petro, está hospitalizado, el cerebro se le recalentó por exceso de trabajo y por eso no está nombrando o destituyendo y exasperando a los taurinos. Aleluya: Petro tiene la cabeza al rape, anda súper calvo, al estilo Yul Bryner sin pasar por la peluquería. Aclaremos, no es corte de pelo siguiendo la moda de un ‘indignado’ español o griego, lo raparon en la cirugía. Angelino Garzón y Gustavo Petro, bendecidos por los dioses izquierdistas que los llevaron al poder, hoy están lidiando enfermeras, médicos y jartísimos exámenes porque su tarea de gobernantes los mandó a la lona.Y como Bogotá enriquece la crónica judicial, llegó otra noticia sobre los exgobernadores del Valle, Useche y Abadía. Les cayó otra sanción que los inhabilita para volver a la política. Lo anterior a muchos puede servirles de lección: la política excita como el sexo, sirve de escalera para las vanidades o para hacer regalos amigueros con el dinero público pero a veces se vuelve un penoso autogol. Dos jóvenes, Useche y Abadía, que pudieron evitarse líos judiciales, no oyeron consejos, dicen que ellos se pasaron una ley por la galleta y ayer en Bogotá les tocaron la trompeta.

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