Guaches sin castigo

Marzo 20, 2013 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

El adjetivo de ‘guache’ lo conocemos todos porque lo escuchamos desde el colegio. Son una guachada los precios de los tiquetes aéreos y de buses para las vacaciones que se vienen por los días de rezo y parrandas. Guache era el payasón que en el tulueño colegio Salesiano lanzaba tizas al profesor de geografía cuando éste daba la espalda. Solemne guache fue Iñaki Undargarín con la familia Borbón española al meterse en sucios negocios contra los españoles paga impuestos. He leído que el comandante Chávez fue guache insultando a su contendor Henrique Capriles, a los periodistas críticos, al pueblo israelí y al presidente Álvaro Uribe. “Que Dios lo tenga en el cielo”, dicen sus fanáticos seguidores.Chávez fue una motocicleta verbal, por eso llegó a guache. Chávez es una leyenda: un país rico hacia el socialismo que está probado como ineptísimo. Pasé cuatro temporadas de 40 y 60 días en Moscú en tiempos de Breshnev, cuando era el contendor de Estados Unidos. Lo vi funcionar de cerquita en las tiendas, los bares, librerías, museos, en las editoriales de la APN Novosti para los que yo hacía miles de libros “muy fieles a la línea de Moscú”. Libros que yo mandaba a vender a universidades y sindicatos a precio baratísimo. Fueron miles y los sigo encontrando en librerías proletarias. Los recuerdo: ‘El socialismo y las leyes’, ‘La nueva sociedad’, otro: ‘Reportajes desde Moscú’, con Pedro Clavijo, un talento nacido en Soacha, hijo de obreros, que lleva 45 años en Moscú y gobierna la Asociación de Periodistas Extranjeros que es como un ministerio.El paisano Clavijo no pudo digerir el sueño socialista. En Moscú, en los cafetines de la calle Gorky escuché críticas a la “burocracia en el poder socialista” a gente no capitalista, dijo Arturo Alape, Jorge Enrique Molina, Pedro Clavijo, María Arango Fonnegra. Chávez, un soñador e iluso, buscaba el ‘partido único’, regalar mercados, montar el ‘papá-Estado’ y la burocracia del partido. Moraleja: Chávez un equivocado político.Guache es el futbolista griego que el domingo al meter un gol lo celebró con el saludo nazi, brazo en alto. Idiota y guache. Guaches los encapuchados que por ocho días lanzaron piedra a los agentes de la Policía en la carretera de Cali a Popayán. Mi amigo, exdiplomático y exparlamentario ‘Nacho’ Cruz Roldán, gloria del Partido Liberal vallecaucano, me dijo por teléfono: “Poncho querido, hay una guachada que no soporto, que cada día le lanzan toneladas de piedra a los sencillos policías. Tiene mucha razón Nacho Cruz, esa es una guachada insoportable que le cogió ventaja a este Gobierno.

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