Gardeazábal y Rentería en llavería

opinion: Gardeazábal y Rentería en llavería

Gardeazábal, cada tarde, elogia o censura o lanza ironías por radio en...

Gardeazábal y Rentería en llavería

Noviembre 03, 2010 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

Gardeazábal, cada tarde, elogia o censura o lanza ironías por radio en ‘La Luciérnaga’. Es un líder de opinión que a los 19 años escribió una novela llamada Piedra Pintada. Como duerme poco y tiene talento, siguió escribiendo en las madrugadas y llegó al cielo del éxito como escritor de 17 novelas, ganando prestigio internacional porque sus libros han sido traducidos a 14 idiomas.La historia de Gardeazábal es muy interesante y lo comparo con el ‘super star’ del momento, el beisbolista Édgar Rentería, al que hoy admiran en EE.UU. los Kennedy, los Morgan, los Obama y cien millones de gringos que aman el béisbol y a su equipo los Gigantes.Hoy el iluminado es Édgar Rentería. Volverse millonario en dólares como Edgar no es asegurarse la felicidad pero sí le ayuda a dormir sin pepa. Me emociona que este morenazo de origen muy humilde haya entrado al palco del prestigio mundial. Un palco ganado por su disciplina.Édgar Rentería goza el éxito. Hay otro que llegó a ese cielo, es un ex compañero mío de colegio, un ex alumno de los padres salesianos, un escritor de 15 novelas nacido en Tulúa, un ahijado de Teresita Vallejo y del inolvidable médico Eugenio Peláez, es Gardeazábal, un líder de opinión, el ‘Luciernago’ radial que derrocha humor negro, suspicacias políticas e información confidencial.Atérrense: a su almuerzo de cumpleaños, a 200 kilómetros de Cali, le llegaron 207 personas de todos los oficios y nomenclaturas, digamos exitosos señores de la empresa privada como Augusto López Valencia, exitosos de la política como Juan Lozano y Simón Gaviria y del poder azucarero, como Luis Fernando Londoño y para mejorar la fiesta, tuvimos 87 mujeres alegres, inteligentes y deliciosas que nos alegraron el ojito a los del bando masculino.Por vivir hace 45 años en Bogotá y mantenerme muy lejano al Valle no conocía de cerca el liderazgo de Gardeazábal. Tremenda sorpresa me llevé porque es exageradamente querido por la gente, es un líder de arrolladora influencia en la geografía nacional. Me gustó asistir a la fiesta del hijo de doña Maruja, del nieto don Marcial, del buen amigo y vecino de mi madre a la que ayudó como alcalde en un costurero de cobertura social.A Gardeazábal nada le han regalado, su prestigio y poder se los ganó luchando. Como Édgar Rentería, Gardeazábal es un triunfador y ambos tienen bien ganado su paseo por la pasarela del éxito.

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