Fatigado y bendecido

Junio 17, 2015 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

No lo duden: muy fatigado, rezado y bendecido por Su Santidad, regresó a Colombia el presidente Santos. Culparlo de la dinamita que flota en media Colombia, es ligero, es injusto. No es un ejército de seminaristas los que conforman y mandan en las Farc. Son duros, tercos y saben de su poder armado y dinamitero con el que han ganado poder y el tú a tú en La Habana. Punto.Muy largo el viaje presidencial. Volar de Oslo a Colombia, 16 horas, es ganarse un fuerte Jet-Lag. Es llegar aturdido. Y sin embargo hay docenas de alcaldes y parlamentarios y magistrados viajando hoy por la China, por el Japón, por Europa. Viajar es incómodo y viajo poquitico. Me suena que hoy Pardo Llada diría por Mirador: “Viajar de cachete es la octava maravilla del mundo”. Les gusta viajar a Maduro, al príncipe de Inglaterra, a Santos, a Obama y a los parlamentarios colombianos. “El tiquete internacional gratis me excita”, decía un senador muy liberal de Palmira. Punto.No es frivolidad, es humano y respetable. Vargas Llosa es el amante de Isabel Preysler y no hay oficina de periodistas o peluquería o charla de mujeres mayores de 55 años que no comenten ese romance de novela rosa. De Vargas Llosa miles de mujeres dicen hoy: “El miserable que dejó a la legítima después de 50 años de matrimonio y con hijos y siete nietos”.Es un exquisito plato de caviar chismoso para olvidar a las guerrillas. Mario Vargas Llosa, premio Nobel, muy cercano amigo de Lilí y Consuelo Scarpeta, visitante de Cali 7 veces; gran escritor, culto profesor, sabio en Madame Bovary y en erotismo y sexo en Francia. “Extra”: él abandonó a su Patricia, a su mujer por enamorarse perdidamente (como un play boy de Neiva) de la filipina Preysler. Eso a los 79 años es grandioso, es un acto optimista, un derroche de ganas de vivir, un acto alegre. El hombre hoy ama a su filipina y trata de repetir el kamasutra pero no puede (¡Yo tampoco! Ustedes tampoco).Esa fuga sentimental, que hoy comentan millones en el mundo, es mejor a que esté regañándose con su exesposa. Vargas Llosa anda de novio nuevo, anda feliz y como diría mi vecina columnista: bravo por Vargas Llosa, que goce su aventura porque a nadie le quitan lo bailao.

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